OPERACIÓN Y EXPEDICIÓN BALMIS

¿Cómo pueden contribuir las ciencias sociales y las humanidades al análisis del impacto que la pandemia de COVID-19 está teniendo en la sociedad? Diversos académicos pertenecientes a la Academia Malagueña de Ciencias, encuadrados en la Sección de Ciencias Sociales, traerán a esta tribuna de opinión sus particulares perspectivas sobre este asunto. Intentamos así contribuir al encuentro entre las ciencias y las humanidades. Es este un objetivo prioritario, pues parece  imprescindible que juntos pensemos el mundo, ya que no es la naturaleza la que se especializa sino los humanos. La especialización ha contribuido de manera muy importante al aumento de la información y al progreso, pero también hay en este momento un exceso de información, una infodemia, que no siempre contribuye a la mejora del conocimiento. El pensamiento crítico independiente de los académicos, nos permitirá conocer mejor los desafíos a los que la sociedad se enfrenta como consecuencia de esta catástrofe mundial sobrevenida.

Francisco Javier Hidalgo del Valle

Academia Malagueña de Ciencias

La situación creada por la actual pandemia del Corona Virus ha obligado al Estado a emplear todos los recursos disponibles a su alcance para afrontar y mitigar sus efectos.

A principios de marzo de 2020, coincidiendo con el estado de alarma, el Ministerio de Defensa desplegó la bautizada como “Operación Balmis”, contando con 188.713 miembros de las Fuerzas Armadas con las que realizó todo tipo de labores sirviendo como medio eficaz y de apoyo a toda la sociedad. Levantó 20 hospitales de campaña, desinfectó 11.000 infraestructuras, realizó hasta 70 vuelos de apoyo logístico en los que transportó 160.000 kilogramos de material o patrulló las ciudades para controlar las medidas de confinamiento impuestas. Terminó a finales de junio, durando 98 días, en la que realizó casi 20.000 intervenciones en un total de 2.300 localidades de toda la Nación.

Parche de la Operación Balmis

Pero, ¿por qué el nombre de operación Balmis? Francisco Javier Balmis y Berenguer, nace en Alicante el 2 de diciembre de 1759, estudia medicina y entra en el Ejército a los 26 años de edad. Con 33 años es ascendido a cirujano e ingresa, también, en Real Academia Médico Matritense, la actual Real Academia de Medicina. Había viajado en cuatro ocasiones a América llevando a cabo empresas militares y civiles tales como, un convoy en ayuda de los americanos sublevados o el estudio y traslado a la península de plantas medicinales. Con 42 años, pasa a ser cirujano de cámara del Rey Carlos IV y años después traducirá del francés un tratado práctico de la vacuna contra la viruela inventada por el médico inglés Edward Jenner.

El doctor Jenner había observado que las granjeras padecían una versión más leve de la enfermedad, llamada “viruela vacuna” (cow box) al proceder de las vacas. Sin embargo, aquellas no se infectaban de la viruela. Tomó una muestra de una pústula de una de ellas, la inoculó en una persona sana y, tras inyectarle el virus, no enfermaría. Había creado la vacuna de la viruela, infección que había causado a lo largo de la historia millones de muertos.

Carlos IV, en 1803, ante los importantes brotes epidémicos de viruela que asolan las colonias hispanas decide organizar la primera campaña médica internacional de la historia para intentar erradicarla. Así, por Real Orden de 29 de junio de 1803, “el Rey, celoso de la felicidad de sus vasallos, se ha servido resolver, oído el dictamen del Consejo y de algunos sabios, que se propague a ambas Américas y, si fuese dable, a las Islas Philipinas, a costa del Real Erario, la inoculación de la vacuna, acreditada en España y en casi toda Europa como un preservativo de las viruelas naturales”.

Francisco Javier Balmis y Berenguer

Aunque se había intentado llevar la vacuna a tierras americanas, el largo camino en barco, dos meses, había hecho que las muestras se malograran. Es Balmis quien concibe la posibilidad de llevar la vacuna a través de niños que serán portadores y trasmisores, vacunados de dos en dos cada nueve días. Para ello contaría con 22 niños de la Casa de Expósitos de La Coruña, que serían acompañados y cuidados con celo maternal durante toda la expedición por la rectora de la institución, Isabel Zendal, a la que le acompañaría su hijo. Sus edades estaban comprendidas entre los 3 y 9 años y ninguno de ellos sufrió secuela alguna.

La “Real Expedición Filantrópica de la Vacuna” parte de La Coruña en la corbeta de la Armada “María Pita” el 30 de noviembre de 1803 con personal sanitario, 500 ejemplares del tratado de la vacuna y más de mil laminillas de cristal para la conservación del suero. Con ello lo que se pretendía era establecer una auténtica red de salud pública, ya que no se trataba solo de vacunar, sino de formar a los profesionales locales, darles el material necesario y establecer unas juntas de vacunación.

Hace escala en Canarias y finalmente arriba a Centroamérica, dividiendo la expedición en dos: Balmis se queda en Centroamérica para llegar después a Méjico y, el médico militar catalán Salviny marcha hacia la América del Sur española, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, encontrando la muerte en su esfuerzo en aquellas tierras en 1810, habiendo perdido antes un ojo y un brazo. En 1805, Balmis parte hacia Filipinas -donde contrae disentería-, llega a Manila y vacuna en las islas. De vuelta a España también la introduce en China, a través del puerto colonial portugués de Macao, con todo tipo de avatares, incluido un naufragio. Al pasar por la isla de Santa Elena, posesión británica, también consigue vacunarlos. Llega finalmente a España en 1806. Se calcula que se vacunaron a más de 250.000 personas, si bien pudieron salvarse después varios millones gracias a la formación y material distribuido.

Tratado traducido por Balmis

El inventor de la vacuna, Dr. Edward Jenner, dijo de la expedición: “No puedo imaginar que en los anales de la historia haya un ejemplo de filantropía más noble y más amplio que éste.” El Real Decreto 701/2020, de 28 de julio, ha creado la medalla conmemorativa de la “Operación Balmis” para reconocer al personal militar y civil perteneciente al Ministerio de Defensa participante en la lucha contra el COVID-19. Esta operación ha supuesto el mayor despliegue de las Fuerzas Armadas españolas en tiempo de paz

4 comentarios en “OPERACIÓN Y EXPEDICIÓN BALMIS

  1. Bien escrito!!
    Aunque sabido el contenido de la expedición de Balmis, el artículo concreta muchos aspectos de la misma.
    Llama la atención el número de personas vacunadas, dadas las condiciones y circunstancias. Es un ejemplo de diligencia y buen hacer.
    Enhorabuena!!

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  2. Francisco Javier Balmis – Isabel Zendal – Carlos IV , protagonismo y autoría española en la primera campaña médica global contra una pandemia: La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna contra la Viruela, en el inicio del siglo XIX. Constatable es la reducción de escala institucional del Estado Español o Reino de España en la pandemia que nos afecta.

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