COVID-19 Y DEPORTE: UNA OPORTUNIDAD PARA DISFRUTAR DE LOS ESPACIOS NATURALES DE MÁLAGA Y REPENSAR EL TRANSPORTE EN LA CIUDAD

Desde su constitución en 1872, la Academia Malagueña de Ciencias ha generado documentada opinión en los diferentes momentos críticos por los que ha atravesado la sociedad malagueña, fruto de sus principales valores basados en la combinación de ciencia, conocimiento y experiencia. En la compleja situación actual, se han generado en el ámbito académico diversas reflexiones sanitarias, territoriales, ambientales, urbanas, etc., sobre el modelo “post COVID” más razonable para Málaga. Con idea de estructurarlas y que puedan convertirse en un monográfico de referencia de nuestra academia, iniciamos una nueva serie de aportaciones con perspectiva ambiental que complemente a la anterior.

Susana Blázquez Diéguez

Academia Malagueña de Ciencias

Una de las primeras actividades que se permitieron, después del confinamiento iniciado el 15 de marzo de 2020, fue la práctica deportiva. Este hecho propició que un gran número de malagueños nos diésemos cita en los paseos marítimos de la ciudad, principalmente por las limitaciones impuestas de tiempo y distancia, para realizar las actividades deportivas en aquel momento. Fue muy gratificante ver como la población se volcaba en realizar actividades físicas tales como caminar, correr o pasear en bicicleta. Tanto éxito tuvo la medida que el ayuntamiento de la ciudad cerró el paseo marítimo Pablo Ruíz Picasso al tráfico de vehículos automóviles durante los fines de semana y ciertas horas al día entre semana, por causa de la gran cantidad de ciudadanos que se concentraban para disfrutar del deporte. En aquellos momentos la incidencia en el tráfico rodado no fue significativa porque el resto de las actividades estaban interrumpidas por la pandemia.

En las sucesivas fases de la pandemia, las actividades deportivas individuales al aire libre se han visto siempre sometidas a un nivel menos restrictivo. Este hecho ha contribuido a que la población malagueña las continuara practicando. Como efecto positivo, señalar que muchos malagueños han descubierto el Parque Natural de los Montes de Málaga, Parque Forestal el Morlaco, el Monte San Antón, Monte Victoria, subida por calle Mundo Nuevo a Gibralfaro, siendo uno de los “hallazgos” más curiosos de los malagueños urbanitas, y de mayor concurrencia, el Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce con el atractivo añadido de la recientemente inaugurada pasarela que salva el cauce del río.

Los ciclistas y los corredores ya forman parte del paisaje habitual de la ciudad. Es importante compatibilizar estos usos con la actividad del resto de los ciudadanos.

Un problema generado en la ciudad por la restricción de la movilidad entre municipios ha sido el compartir los paseos marítimos entre peatones, corredores y las personas que hacen uso de la bicicleta para pasear, pues especialmente en el paseo marítimo Pablo Ruíz Picasso es muy difícil mantener la distancia social establecida con tanto viandante. Hace no muchos años existía un carril de tierra compactada en la parte alta de la playa, a lo largo de todo el paseo marítimo, desde la Farola hasta la Caleta, por el que se podía practicar deporte y caminar cómodamente, pero cuando los chiringuitos se expandieron hacia todos los puntos cardinales, ese carril fue ocupado con terrazas y con arena disgregada de forma que ya no es utilizable para caminar o montar en bicicleta.

En las últimas semanas se ha segregado el carril derecho del tráfico rodado en el paseo marítimo a 30 km/h y con prioridad ciclista, pero esto ha causado muchos problemas porque el tráfico automovilístico es muy intenso y rápido, y el ciclista que va de paseo, solo o con sus hijos, no se siente seguro. Los automovilistas tampoco se muestran muy satisfechos con esta solución pues a las horas punta se producen bastantes retenciones y el trafico es muy lento.

Es muy importante analizar con detalle la manera de compatibilizar los diversos usos de los espacios abiertos, con el fin de que el desarrollo de unos no vaya en detrimento de los otros. Un buen ejemplo es el espacio ocupado por las terrazas que tiende a ser ampliado en detrimento de los paseantes, y que, a su vez, es invadido por las bicicletas y patinetes.

La ciudad de Málaga quiere apostar por reducir la utilización del automóvil e incrementar el uso de la bicicleta o el transporte público. Esto es claramente una excelente idea, pero se dan varios problemas para su culminación. Por una parte, el transporte público, principalmente en autobús es lento, con algunas líneas con frecuencias muy espaciadas y con una limitación horaria que lo hace inútil en horario nocturno. Y en cuanto a la bicicleta, hay varios factores que limitan su uso: las fuertes pendientes de algunos barrios/urbanizaciones de la ciudad, los robos de bicicletas y la incómoda red de carriles bici: los carriles limitados a 30 Km/h por su inseguridad y los carriles bicis segregados por esos trazados tan sinuosos que sirven para pasear pero no es cómodo para usar la bicicleta como medio alternativo de transporte.

Ya que la pandemia nos ha lanzado a una mayor utilización de la bicicleta, habrá que aprovechar la oportunidad que nos brinda, y si se quiere conseguir este reto de movilidad hay que realizar estudios rigurosos considerando los usos y costumbres de los malagueños de todas las edades. Así se podrían proponer soluciones a los problemas que se plantean con la modernización de la ciudad desde todos los puntos de vista, porque, por ejemplo, salvar la orografía de Málaga es un problema que se adivina de difícil solución para conseguir la disminución en el uso del automóvil en favor de la bicicleta.

La “Senda litoral” ha sido una de las vías de escape más utilizada durante el desconfinamiento, y uno de los lugares que más sorpresa a causado a cuantos la han visitado.

La mejora del transporte público en cuanto a la ampliación de horarios, frecuencia e incluso posibilidad de transportar la bicicleta en el autobús nos permitiría a los malagueños ir de una a otra zona de la ciudad para disfrutar de todos espacios naturales. En relación con la mejora de los carriles bici, hay que diferenciar el uso de la bicicleta como medio de transporte o recreativo. Visto como medio de trasporte, sería necesario que los carriles diseñados para su uso específico tengan un trazado apropiado para moverse a una velocidad adecuada a su finalidad, y en lo posible segregados de la circulación rodada. Como ejemplo, no es lo mismo circular por el carril con limitación 30 Km/h en el paseo marítimo Pablo Ruíz Picasso para ir al trabajo, que pasear en bicicleta tranquilamente por la acera del citado paseo marítimo disfrutando de la vista del mar.

Es importante y necesario realizar campañas de educación vial en todos los ámbitos para la mejor convivencia de los usuarios en las distintas vías de comunicación. La recuperación o la creación de los caminos de arena compactada en las zonas altas de las playas, junto a los paseos marítimos del este y del oeste, permiten una ampliación de las zonas de paseo en ambas zonas de la ciudad, que en horas punta se llenan de personas corriendo, andando, paseando o disfrutando de las vistas al mar.

El Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce es uno de los espacios naturales “más descubiertos” por los ciudadanos. La inauguración de la pasarela que cruza el río ha tenido un éxito clamoroso y es frecuentado por numeroso público. Un buen ejemplo de cómo atraer a los ciudadanos a los espacios abiertos.

La COVID-19 nos ha abierto una puerta para conocer los espacios naturales que tenemos en proximidad y disfrutar de las actividades al aire libre. Ha sido un beneficio para la población, pero fue también una necesidad y así poder salir de casa durante el confinamiento por causa de la pandemia y de esta forma disfrutar de nuestros paseos marítimos y parques cercanos de la ciudad. No deberíamos dejar pasar la oportunidad de facilitar a los malagueños la accesibilidad a todos estos espacios naturales porque esta pandemia terminará, pero debemos aprender de todo lo pasado para preparar el futuro y poder disponer de una ciudad más amable para los ciudadanos.

La ciudad de Málaga no solo ha resultado un entorno urbano agradable para pasear, con su centro histórico cada vez más peatonalizado, sus dos Paseos Marítimos, el espacio marítimo del puerto abierto a la ciudadanía, el Parque de Málaga y los jardines y parques de los barrios, sino que en estos meses pasados hemos encontrado en los espacios naturales y urbanos de nuestro municipio unos lugares excelentes para disfrutar del aire libre y de la práctica deportiva.

Los corredores pueden encontrar pistas de tierra compactada en las zonas altas de algunas playas, lo que libera el espacio de los paseos marítimos para mayor comodidad de los paseantes.

El agradable clima mediterráneo y la meteorología bonancible que disfrutamos la mayor parte del año, junto con la existencia de espacios naturales y urbanos en un radio de muy pocos kilómetros, nos da la oportunidad no solo de mantener los lugares de que disponemos para las actividades deportivas al aire libre sino de aprovechar la oportunidad de ampliarlos y mejorarlos para el ocio de los malagueños, a los que la pandemia de COVID-19 ha ofrecido la oportunidad de descubrir nuevas formas de disfrutar del ámbito urbano haciendo deporte.

11 comentarios en “COVID-19 Y DEPORTE: UNA OPORTUNIDAD PARA DISFRUTAR DE LOS ESPACIOS NATURALES DE MÁLAGA Y REPENSAR EL TRANSPORTE EN LA CIUDAD

  1. Me ha gustado mucho el artículo de Susana Blázquez. Se nota que conoce de primera mano aquello de lo que habla. Sí, la pandemia ha ayudado a conocer mejor los espacios abiertos de la ciudad. Es un ejemplo del viejo aforismo “hacer de la necesidad virtud”, esa propiedad humana que ahora llaman resiliencia. Desgraciadamente el número de personas que en Málaga hacen ejercicio físico de manera regular es aún demasiado bajo. Artículos y ejemplos como el de Susana Blázquez mostrándonos el camino, !los caminos!, contribuirán sin duda a aumentar la calidad de vida de la ciudad y a la salud de los ciudadanos. Enhorabuena

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    1. Muchas gracias, la idea es hacer agradable la ciudad para que los malagueños podamos hacer ejercicio físico en los entornos que nos ofrece que son muchos, y aunque como indicas el numero de personas que hacen ejercicio físico de manera regular en Málaga es aún bajo, con la pandemia se ha producido un aumento y no se puede perder la oportunidad de que siga esa tendencia. Para ello hay que seguir trabajando en una ciudad con espacios abiertos, agradables y bien comunicados.

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  2. Magnífico diagnóstico que realiza Susana, de las actividades al aire libre vinculadas íntimamente al clima que disfrutamos y a las enormes posibilidades que nos ofrece la ciudad y su entorno.
    Si bien algunos espacios ya venían siendo utilizados por la ciudadanía desde hace mucho tiempo, el PN de los Montes ha sido siempre un referente en la ciudad, esa ola de ocupación deportiva-ocio de los espacios naturales a la que veníamos asistiendo en los últimos 15-20 años, se ha acentuado con la pandemia como bien dice Susana. El descubrimiento o redescubrimiento de estos espacios urbanos y naturales, deben orientarse y servir a nuestros gestores para adoptar decisiones compatibles e impulsoras de esta corriente ciudadana, que conduzcan a una mejora de nuestra calidad de vida.
    Enhorabuena, Tuti!!!

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    1. Como bien dices el PN de los Montes ha sido un referente en la ciudad desde hace muchos años y ahora ha sido espectacular la gran afluencia de ciudadanos paseando y disfrutando de este fantástico paraje. Ahora, como bien apuntas nuestros gestores han de tomar nota para impulsar esta nueva y multitudinaria forma de disfrutar de la naturaleza.

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  3. Gracias Tuti por las acertadas cuestiones que planteas de cara a la convivencia del tráfico y los peatones y deportistas. Cierto que los autobuses municipales pueden mejorar bastante y hacerlos trasversales y no con destino al centro de la ciudad. Los carriles bici tienen que generalizarse, como los aparcamientos de bicicletas en los centros de trabajo, y esforzarnos por convivir cada uno con el medio de transporte que prefiera sin avasallamiento a los que no lo comparten.
    Supongo que los expertos municipales estarán trabajando en estos temas ya que se quiere una ciudad más inteligente… incluyo ahí a los ciudadanos.

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    1. Muchas gracias, se trata por una parte de mejorar la convivencia en los espacios comunes y mejorar el transporte publico para que podamos disfrutar de todos los espacios naturales de la ciudad. Cuanta más posibilidades tengamos de transporte tengamos y, si podemos usar la bicicleta como transporte al trabajo, tendremos una ciudad más sostenible.

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  4. La acertada demanda de comunicación para el acceso al entorno de espacios naturales podría extenderse a la incorporación de la figura de los Parques Periurbanos a la política municipal y usos ciudadanos. Están previstos por la Ley de Espacios Naturales de Andalucía (1989) y corresponde iniciar su declaración a los Ayuntamientos, conforme a la Ley de Autonomía Local de Andalucía (2010). En la provincia de Málaga solo los Ayuntamientos de Archidona, Antequera y Ronda han asimilado esta figura.

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  5. Muchas gracias por la aportación, debo entender que es entonces el ayuntamiento de nuestra ciudad quien deberá asimilar también esta figura y impulsar la mejora de las comunicaciones a los Parques Periurbanos.

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  6. La afirmación de que los carriles 30 son inseguros es una afirmación gratuita. Si se prefiere, subjetiva. Más correcto sería afirmar que algunas personas dicen sentirse inseguras usando estos carriles, una sensación de inseguridad, particularmente aquellas personas que nunca han circulado en bicicleta junto al tráfico motorizado. Sin negar la realidad de esta sensación (lógica, por otra parte, en personas que circulan por primera vez), me atrevería a decir que precisamente son las personas que no solo nunca han circulado en bicicleta de forma convencional sino que además no tienen la más mínima intención de hacerlo las que más insisten en la inseguridad. Es una afirmación con fines políticos, no deberíamos obviar esta cuestión.

    Llevo años circulando en bicicleta por Málaga y no tengo esa sensación de inseguridad. Me he movido por esas mismas calles sin carriles 30 y el riesgo de moverse en bicicleta es perfectamente gestionable. Málaga es una ciudad segura para moverse en bicicleta. Afirmar que ahora que existen carriles preferentes esas mismas calles se han vuelto inseguras es un completo sinsentido. Además, las políticas nacionales y europeas respecto a limitación de velocidad cada vez más se dirigen a establecer un límite de 30 km/h en vías urbanas. La sensación de inseguridad debería disminuir entonces y favorecer la movilidad en bicicleta, pero no nos engañemos, seguirán insistiendo en que circular en bicicleta de forma convencional es inseguro. Las políticas de movilidad en este sentdio hace años que se convirtieron en un arma política en manos de los partidos.

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