SOPORTES Y FORMATOS DE LAS PUBLICACIONES DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS

En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia 2022, la académica Susana Blázquez Diéguez reflexiona sobre la vigencia y complementariedad de las publicaciones impresas y digitales, a la vez que realiza un recorrido por las que utiliza la Academia Malagueña de Ciencias.

Susana Blázquez Diéguez

Academia Malagueña de Ciencias

Tras la reciente publicación en el blog de la Academia Malagueña de Ciencias (AMC) de un artículo firmado por la académica Blanca Díaz Garretas, referido a la publicación del último número del Boletín de la AMC de la que es editora, y después de tenerlo en mis manos y disfrutar de su lectura, me vinieron a la mente las diversas formas de presentación, accesibilidad y permanencia de las publicaciones científicas, ya sean revistas, libros, fotografías, etc., que actualmente existen.

Muchas de las lecturas las hacemos ya en dispositivos móviles como el e-book, el ordenador, la tablet, el teléfono móvil, etc., pues el soporte digital se ha impuesto en la sociedad por muchas razones pero, sobre todo, por comodidad y accesibilidad. Las fotografías, por ejemplo, las tomamos y las compartimos a través del móvil, generando así una suerte de relación social muy satisfactoria. En cualquiera de nuestros móviles podemos almacenar más de 5000 fotografías, cientos de documentos, etc. Es cómodo, rápido, accesible, todo muy tecnológico, pero ¿es perdurable?

Somos muchos los que hemos vivido la experiencia de haber tenido que cambiar de móvil o de ordenador en más de una ocasión.  Siempre comprobamos con horror que, en la transición, perdemos parte de la información -y de nuestras queridas fotografías- que teníamos almacenadas en los dispositivos. Esto también nos ha ocurrido con otros soportes como los CDs/DVDs y algunos formatos de almacenamiento digital. De pronto, nos encontramos con que las nuevas formas de almacenamiento de la información, o bien por causa de las mejoras tecnológicas, desaparecen de los dispositivos de última generación los lectores de DVD. No es menos importante la desaparición del software que nos permitía disponer de la información almacenada. El resultado es claro: aparentemente no podemos disponer de nuestra información. Pero estos problemas tienen solución porque durante algún tiempo conviven las tecnologías antiguas y nuevas, y se pueden realizar los cambios de formato, solamente hay que acordarse de hacerlo.

Como bien nos expuso el académico Luis Linares en su artículo del pasado 22 de enero: “Desde sus primeros años, la AMC mostró siempre interés en disponer de una publicación que fuese portavoz de sus actividades, y un medio donde sus miembros pudieran expresar sus opiniones, divulgando así diversos aspectos de interés menos conocidos del mundo científico”. Posteriormente, los académicos Fernando Orellana y  Víctor Díaz-del-Río  en su artículo “Medios de expresión digital de la AMC”, nos expusieron con datos concretos, como la institución ha abierto la vía de la divulgación científica digital.

Sede histórica de la Academia Malagueña de Ciencias, sita en la Plaza de la Constitución de Málaga

La AMC en sus 150 años de historia ha logrado formar una gran biblioteca que requiere de espacio y condiciones adecuadas para su conservación y consulta de las que no dispone al carecer de una sede permanente, como lo fue su sede histórica. Así pues, la mayor parte de sus fondos bibliográficos y documentales se encuentran depositados y custodiados en una sala especial la Biblioteca General del Campus de Teatinos de la Universidad de Málaga. Singularmente, una placa los identifica. Los volúmenes publicados antes de 1800 se hallan en dependencias de la Biblioteca General, donde están sometidos a especiales condiciones de seguridad y conservación.

Ciertamente las publicaciones en papel tienen el inconveniente del espacio físico que ocupan, los amantes de los libros lo tenemos comprobado en nuestros hogares, y la conservación de la documentación, revistas, libros y fotografías, su organización física en los archivos requieren de una dedicación y cuidado.

Gracias a toda esta importantísima documentación en papel que se conserva en los archivos, se ha conseguido rescatar y difundir gran parte de la historia y del saber científico. Pero también, la AMC a través de sus conferencias, exposiciones, publicaciones, con las que realiza una importante misión de divulgación y difusión del conocimiento. Un buen ejemplo de lo que digo es la reciente exposición “Otros mundos: el Pacifico en Málaga” con la colección particular de Juan Carlos Rey Salgado, en la que tuvieron un gran impacto visual las fotografías tamaño cartel expuestas en la calle Marqués de Larios, que en mi opinión son más impactantes que contempladas a través de un dispositivo digital.

No por ello hay que negar las grandes ventajas de la publicación digital porque un gran avance en el mundo de la difusión de la cultura y la ciencia son las visitas virtuales que nos ofrecen los grandes museos como el Museo del Prado, la National Galery de Londres, etc., que nos permiten no solo acceder a sus magnificas colecciones, sino apreciar detalles de grandes obras maestras con una precisión que in situ no somos capaces de observar.

El uso de los formatos digitales es imprescindible porque una documentación bien gestionada digitalmente permite unas búsquedas rápidas de información, una conservación de los documentos, una ocupación de espacio físico muy pequeña y una accesibilidad a la información prácticamente universal.

Por estas razones, la AMC conociendo las ventajas de la publicación digital se ha sumado a estas nuevas formas de difusión y, a través de la web, publica sus actividades para que siguiendo sus estatutos difundir la ciencia y el conocimiento científico, no solamente en Málaga sino en el mundo entero. En la página web ha añadido un nuevo valor, pues pone a disposición de la sociedad las grabaciones de las diversas conferencias y eventos de los que es participe. Ya en el informe de 5/2010: “BIBLIOTECA DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS. DIGITALIZACIÓN DE FONDOS DOCUMENTALES Y BIBLIOGRÁFICOS DE LA SOCIEDAD MALAGUEÑA DE CIENCIAS”, cuyo autor es Luis Linares, Bibliotecario de la AMC, se hace un extenso estudio de la biblioteca de la AMC, con referencia explícita a la digitalización de sus fondos bibliográficos y documentales.

En los últimos artículos publicados en el blog de la AMC se ha señalado que es fundamental en la sociedad actual estar presentes en las redes sociales. La inmediatez de la difusión de los actos de la institución o aquellos en los que participa, así como los artículos que se publican, hace que lleguen a un público que demanda precisamente esa inmediatez de la información. Pero, no por ello la AMC descuida la publicación en papel,  sino que la realiza con un esmerado cuidado y calidad, pues sabe de su permanencia en el tiempo como legado para las generaciones venideras. Así tiene como ejemplo su publicación anual del Boletín, y más recientemente ha iniciado la serie “A CIENCIA CIERTA”, manteniendo la publicación de informes o dictámenes específicos.

En mi opinión, la publicación en los soportes analógico y digital no solo se complementa sino que ambas son igualmente necesarias. La coexistencia de los dos tipos de publicaciones permite la perdurabilidad de la información. Si por algún desastre desapareciera alguno de ellos, cosa que sería algo insólita, siempre podríamos recuperar un formato a partir del otro.

Y solo concluir que es igualmente gratificante disfrutar de una publicación en papel o en un dispositivo móvil, sentados en nuestra terraza disfrutando de un día soleado o bien refugiados en nuestro sofá un grisáceo día lluvioso.

10 comentarios en “SOPORTES Y FORMATOS DE LAS PUBLICACIONES DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS

  1. Buen artículo ya que consigue difundir las distintas fuentes de información de la Academia. Con un mensaje claro de que toda ella está disponiblE para la sociedad, objetivo claro de la AMC.

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    1. Muchas gracias, en los 150 años de historia de la Academia siempre ha tenido gran importancia la difusión de sus actividades, informes, publicaciones, … en definitiva la divulgación científica producida en el seno de la AMC. Ahora nos sumamos a ello además de como hasta ahora con una activa presencia en las redes sociales y en internet.

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  2. Enhorabuena Susana por tu artículo. Esta muy bien informado, además de bien escrito. Pertenezco a ese grupo de personas que aunque beneficiándose de algunas de las enormes posibilidades de la tecnología digital, las vive sin especial entusiasmo. Me pregunto como pudieron alcanzar tal erudición y sabiduría personas como Menendez Pelayo, Unamuno, Cajal, Marañon u Ortega, sin disponer de la accesibilidad actual a la información. Modestamente, yo mismo, pasé toda mi vida de estudiante y buena parte de mi época como médico y científico dentro del mundo analógico. El problema es que de aquella época no tengo nostalgia del futuro, si me permites la ironía. Tampoco la tengo ahora del pasado pues a cada época lo suyo. Los épocas, aunque, se suela hacer siempre una exaltación del presente, no son tan radicalmente diferentes como se pretende y en todas el problema ha sido gestionar la información. La información para los seres vivos pero muy especialmente para los los humanos, ha sido y es el alimento del espíritu. La única energía capaz de aminorar la incertidumbre. Por eso en todas las épocas gestionar la información es gestionar la incertidumbre. Una cuestión está de la información de la que se han ocupado los científicos y los poetas. Lo hizo por ejemplo Claude Shanon cuando recuperó la ecuación de la tumba de Bolthman para la entropia y la aplicó al control del ruido en la cadena de transmisión de la información.
    Y lo hicieron poetas como T.S. Elliot cuando en su poema La Roca se pregunta:
    ….¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?
    ¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?…
    Para algunos, entre los que me encuentro, buena parte del problema es, como bien apuntas en tu artículo, gestionar eficientemente la información pero ni todos somos Shanon ni Elliot, sino mas bien pequeños Diógenes que pasamos mas tiempo borrando que digiriendo ese universo informativo con el que, como si fuéramos carroñeros voraces e insaciables, la bestia digital nos atiborra.
    Enhorabuena una vez más, Susana, por tu artículo.

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    1. La tecnología digital debe pensarse como una herramienta de la que beneficiarnos, puede entusiasmarnos o no, lo importante es saber aprovechar las ventajas que nos ofrece y rechazar las esclavitudes a las que en ocasiones nos lleva, demasiado tiempo en lo digital.
      Los que iniciamos nuestros estudios antes de la aparición de internet, buscábamos en las bibliotecas, en las enciclopedias, en las revistas y libros científicos la información que necesitábamos para nuestro progreso y conocimiento. Quizás por ello, al desembarcar en el mundo digital analizamos de forma más crítica las múltiples respuesta que nos proporciona la red. En el mundo digital con tanta información a nuestro alcance hay que trabajar más en la capacidad de discernimiento y análisis para llegar al conocimiento.
      Como indicas «la información es la única energía capaz de aminorar la incertidumbre», pero quizás ahora hay demasiada información, el reto es descartar aquella que no tiene una base científica y así aminorar la incertidumbre.
      Muchas gracias Federico

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  3. Me ha interesado muchísimo tu artículo Susana. Enhorabuena por tus precisos y actuales comentarios. Es cierto que es importantísimo contar con unas redes sociales que nos proporcionan una gran inmediatez en las not.icias y artículos. Pero no hay que olvidar la importancia de contar con soportes que garanticen la perdurabilidad como el papel. La Academia Malagueña de Ciencias nos garantiza ambos medios.
    Recuerdo hace ya cerca de 20 años, en el Archivo Municipal, donde prestaba mis servicios como archivera, pensando en conservar y, al mismo tiempo, difundir nuestros fondos documentales, conseguí microfilmar gran parte de esos fondos. Pues bien, a los pocos años, cuando se estropeaban algunas de las piezas de loa aparatos reproductores, ya no había piezas de recambios. Después se hicieron copias muy costosas en CD. Soporte que tambien quedó obsoleto. Lo último ha sido digitalizar dichos fondos para difundirlos por las redes sociales al sevicio de todos los interesados. Pero, como es imposible garantizar la perdurabilidad de estos medios, creo imprescindible contar con los documentos originales en papel.
    Gracias de nuevo por tu artículo que, como verás, me ha llegado al fondo de mi profesión.

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    1. Mari Pepa, me alegro que te haya gustado el artículo y como bien apuntas el trabajo de los archiveros cada vez es más ingente, no solo conserváis, clasificáis y sois depositarios de los documentos originales, sino que con los cambios tecnológicos en los medios de salvaguarda tenéis que ir realizando las adaptaciones oportunas para que los fondos documentales perduren. Es por esto que quiero reflejar en mi articulo que ambos medios son necesarios y se complementa.
      Lo bueno de la publicación digital es su amplia difusión pero también necesita de un trabajo de catalogación para facilitar sus búsquedas, y una constante revisión de las publicaciones web para que no haya enlaces rotos que no nos lleven a los artículos.
      La AMC está realizando un gran esfuerzo en ambos entornos documentales.

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  4. Amena exposición de los medios y formas de comunicación y publicación, que se realizan en la AMC. Por supuesto, fiel reflejo de lo que hoy acontece también en la Sociedad, a la que pertenecemos.
    Digital y analógico, conceptos que coexisten pero cuyo peso oscila del segundo hacia el primero. Esperemos que una buena lectura en papel, siga siendo la herramienta que nos permita disfrutar del mundo, los acontecimientos que en el se desarrollan y del conocimiento y fantasía que otras personas vuelquen en el.
    Enhorabuena, Tuti!!

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  5. Muchas gracias Ricardo, como bien dices una buena lectura en papel nos permite disfrutar del mundo y muchas veces de forma más pausada que lo digital. La gran ventaja de lo digital es que nos lleva rápidamente a la información, aunque a veces nos muestra tanta que nos vamos dispersando en la lectura, saltando de una publicación a otra y perdiendo el origen de nuestra consulta.
    En el caso de las publicaciones de la AMC ambas coexisten y se centran en las actividades y la difusión científica generada por los académicos.

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  6. Muy buen artículo Susana, todo lo que se haga en este sentido estará muy bien. Reconozco que yo soy más de bibliotecas que de redes sociales, pero en cualquier caso la labor de la AMC en este sentido es muy importante. Enhorabuena

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    1. Muchas gracias, realmente las bibliotecas son mas acogedoras que las redes sociales, pero la tendencia al uso de redes sociales es imparable. De ahí que la AMC esté presente en ambos

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