EL INGENIERO BENJUMEA FRENTE A LA OROGRAFÍA DE MÁLAGA

JORNADA CENTENARIO DEL EMBALSE “CONDE DE GUADALHORCE”

Víctor Díaz-del-Río Español y Fernando Orellana Ramos

Academia Malagueña de Ciencias

El 21 de mayo de 1921 el rey Alfonso XIII inauguró el embalse “Conde de Gualdalhorce”, recorriendo posteriormente un tramo del denominado “Caminito del Rey”. Con motivo del centenario de esta obra realizada a lo largo del primer tercio del siglo XX, dirigida por el ingeniero Rafael Benjumea y Burín -que recibiría por ellas el título de conde de Guadalhorce-, el Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga y la Academia Malagueña de Ciencias (AMC), con la colaboración de ENDESA y de la Sociedad Económica de Amigos del País de Málaga (SEAP), han organizado una sesión académica que ha tenido lugar el viernes 21 de mayo de 2021, en el Salón de actos de la Sociedad Económica de Amigos del País de Málaga. El evento concluyó el sábado, con una visita al embalse y un recorrido por el Caminito del Rey.

Málaga es una provincia con un relieve descaradamente abrupto. Su encaje en el conjunto bético le confiere un carácter preferentemente montañoso, aunque también disfrute de la ventaja de ser provincia ribereña del mar de Alborán. Su pertenencia bética hace que su orografía esté determinada por la naturaleza de las rocas sobre las que se ha modelado su paisaje, así podemos encontrar escenarios karstificados, como el Torcal de Antequera, procedentes de pretéritos mares someros que nada tienen que ver con los imponentes montes peridotíticos de la sierra de la Nieves surgidos del incandescente interior de la corteza terrestre. Este hecho diferencial tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y supone un reto importante para aquel que pretenda encontrar la forma de utilizar el espacio natural para sacar provecho en favor del desarrollo del territorio. Su aprovechamiento es un reto que solamente las personas inteligentes y con conocimientos más sólidos saben resolver.

(Izquierda) Las nietas del Conde de Guadalhorce posan junto al alcalde de Málaga, miembros de la AMC y políticos locales, antes de iniciarse el acto académico. (Derecha) Los tres miembros de la mesa presidencial, Fernando Orellana, Noelia Losada y Víctor González.

Es precisamente aquí donde encontramos la enorme dimensión de un hombre que ha sabido interpretar la angosta naturaleza como una oportunidad para intentar resolver varios problemas que han lastrado el desarrollo económico y social de la provincia de Málaga. El hombre entendió que un desnivel topográfico que alcanza los 300 metros puede suponer una opción para facilitar el progreso de las sociedades locales. Visibilizó lo que no hay e imaginó lo que podría haber. Un río serpenteante en el fondo de un amplio valle que encara su curso alto en un angosto desfiladero de no más de 10 metros de anchura, con vertientes de verticalidad vertiginosa, rocas de naturaleza variada y consistencias diversas, reflejando en sus anárquicos y retorcidos repliegues las enormes presiones que han experimentado durante el periodo orogénico que los formó, componen el escenario que en la mente del ingeniero podría aprovecharse para construir un salto hidráulico, precisamente en un momento en el que las obras hidráulicas no habían alcanzado el desarrollo que hoy tienen.

Sin duda podríamos analizar otros elementos de una compleja ecuación que ha definido el escenario en el que se tomaron las decisiones para construir el embalse que ahora nos ocupa. El contexto social de pertenencia del ingeniero, sus relaciones políticas y socioeconómicas, la sociología de la época, las convicciones políticas de los implicados en la iniciativa y, sin lugar a dudas, la realidad social y económica que golpeaba el alma de cuantos vivían en la provincia de Málaga. Una provincia que vivía atrapada entre una realidad agraria y otra industrial cuyos pies se hundían en el fango imposibilitándoles avanzar, provocando un problema endémico del que era casi imposible salir. Solamente la imaginación de los hombres que “hacen lo que tienen que hacer y evitan hacer cualquier cosa”, determinó este cambio radical en el desarrollo de la provincia.

(Izquierda) Mesa presidencial del acto académico (de izquierda a derecha): Fernando Orellana, Noelia Losada y Víctor González. (Derecha) Los ponentes junto a los miembros de la mesa presidencial.

El ingeniero Benjumea contempló aquel río serpenteante y el infranqueable desnivel topográfico sobre el que se deslizaban las aguas fluviales a modo de rampa, e imaginó la forma de contener las aguas y provocar un salto hidráulico que facilitara la generación de energía eléctrica, al tiempo que permitiera gestionar dichas aguas para el regadío y aprovisionamiento de los pueblos y ciudades del entorno. No le faltaron los apoyos a la perspectiva que ofrecía el proyecto. En principio parecía una obra faraónica, pero realizable. Supo retomar un proyecto previo de Leopoldo Werner y, realizando importantes modificaciones, creó un salto hidráulico en el Chorro que generó una potencia total de 3.000CV, monopolizando el suministro eléctrico en el momento que la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro absorbió las dos empresas extranjeras que suministraban energía eléctrica utilizando centrales a vapor, dejando así el suministro en manos del capital nacional.

Continuaron las obras con infraestructuras complementarias, que se prolongaron hasta tiempos muy recientes y que facilitaron el regadío a las huertas del valle del Guadalhorce al tiempo que proporcionaron mayor fluidez eléctrica a las ciudades. El impulso a la actividad industrial le siguió de inmediato.

(Izquierda) Intervención del ingeniero Dr. Juan Antonio Rodríguez Arribas, coordinador de Ciencias Tecnológicas de la Academia Malagueña de Ciencias. (Derecha) Intervención del Dr. Francisco Carrasco Cantos, Catedrático de la Universidad de Málaga y académico de mérito de la Academia Malagueña de Ciencias

Estas y no otras razones son las que han servido de base a los participantes en la Jornada académica que conmemora el centenario de la inauguración del embalse del Guadalhorce para rememorar aquellos aspectos más significativos de la obra que cambió el rumbo del desarrollo de la provincia de Málaga.

Inauguró la Jornada la teniente de alcalde y delegada del Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, Noelia Losada Moreno quién destacó la importancia de la infraestructura y el impulso que supuso para el desarrollo de la provincia. Estuvo muy atinada al señalar el irregular régimen pluvial de la provincia y los beneficios regulatorios que aportó el embalse para el regadío. Concluye diciendo que restan aún algunos retos que han de resolverse adecuadamente, como recrecer el embalse de la Concepción o la interconexión de cuencas, e incluso la desalinización del sistema de embalses.

(Izquierda) Tomás Chica Cuevas, director de la Unidad de Producción Hidráulica Sur (UPH) de Endesa en un momento de su exposición. (Derecha) Palabras finales de las nietas de Rafael Benjumea, Marta y María Benjumea.

Le siguió en el orden de intervención el diputado de Cultura de la Diputación Provincial de Málaga, Víctor González García, destacando el papel que desempeña la política en el desarrollo de infraestructuras que unan más fuertemente el territorio. En este sentido apuntó la intervención en el Caminito del Rey y su recuperación en la forma que actualmente tiene -a iniciativa de la Diputación de Málaga-, para cuya realización han contado con el apoyo de todos los ayuntamientos del entorno.

El Dr. Fernando Orellana Ramos, presidente de la Academia Malagueña de Ciencias, no escatimó adjetivos para destacar la magnitud de la obra y el enorme esfuerzo que supuso en los tiempos en que se realizó. Supo señalar las razones que motivaron la decisión del Rey Alfonso XIII de nombrar al ingeniero Benjumea, Conde de Guadalhorce.

Le siguió en el turno de ponentes el ingeniero Dr. Juan Antonio Rodríguez Arribas, coordinador de Ciencias Tecnológicas de la Academia Malagueña de Ciencias, buen conocedor de la obra e impulsor de nuevas infraestructuras que mejoraron la eficiencia del embalse. Se centro el Dr. Rodríguez Arribas en el contexto histórico analizando el hito que supuso para la ingeniería española. Centra su atención en el impulso que supuso la publicación de la Ley de 7 de julio de 1911, con la puesta en riego de nuevas tierras, por lo que la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro dispuso de una presa cuyo embalse tenía una doble finalidad: amortiguar las avenidas del río y contribuir a la puesta en riego de nuevas tierras aledañas al cauce inferior del río Guadalhorce. Como es sabido, la obra se culmina el 21 de mayo de 1921, jornada en la que el Rey Alfonso XIII procedió a extender la última paletada y a firmar el documento correspondiente, sentado en la silla de piedra y mesa del mismo material conservadas hasta el día de hoy.

(Izquierda) Las hermanas Marta y María Benjumea Cabeza de Vaca agradecen el homenaje que se ha celebrado en memoria de su abuelo el ingeniero Rafael Benjumea, Conde de Guadalhorce. (Derecha) Los ponentes posan junto a las nietas del Conde de Guadalhorce al finalizar el acto.

El Dr. Francisco Carrasco Cantos, Catedrático de la Universidad de Málaga y académico de mérito de la Academia Malagueña de Ciencias, disertó sobre la “Génesis del entorno orográfico/geológico”, resaltando el impresionante contexto natural en el que se encuentra la presa y el caminito. Particular interés tuvieron sus referencias a los rasgos que el público mejor percibe y que son, precisamente, los geomorfológicos. Los cañones de Gaitanejos y los Gaitanes y su configuración en paredes casi verticales, consecuencia de la fuerte erosión fluvial. La presencia de formas erosivas que llaman la atención, los denominados “pilancones” que se sitúan por encima del cauce actual. Los llamativos escarpes asociados a las abundantes fallas que atraviesan las paredes del desfiladero, disectando las rocas como si hubieran sido atravesadas por un gigantesco cuchillo. Señala también las fascinantes cuevas de grandes tamaños excavadas en la roca caliza y las diversas formas erosivas de las areniscas y conglomerados denominados “taffoni”. Finaliza su exposición con un didáctico esquema evolutivo trazado a vuelapluma sobre el cuaderno de campo del geólogo y académico Juanjo Durán, que explica el plegamiento y la fracturación provocada por la orogenia alpina, como consecuencia del acercamiento de las placas africana y europea hace unos 20 millones de años y las enormes presiones que sufrieron las rocas.

Tomás Chica Cuevas, director de la Unidad de Producción Hidráulica Sur (UPH) de Endesa centró su exposición en “La situación de la Industria Malagueña respecto a la hidroelectricidad en los albores del siglo XX”.  Sobre un mapa de la provincia de Málaga, señaló las centrales que tiene ENDESA en la provincia de Málaga, pasando a continuación a realizar un recorrido por las empresas más emblemáticas que marcaron el desarrollo hidroeléctrico. En 1903 se funda la Hidroeléctrica del Chorro, en 1905 Augusto Teillefer Paniagua explota el cauce del río Grande. En 1920 y 1963 se producen importantes acuerdos entre compañías que centralizan la producción en dos de ellas: Sevillana de Electricidad e Hidroeléctrica del Chorro. Después de mencionar diversos aspectos técnicos de las centrales alcanza el año 1967 en el que se produce la fusión de El Chorro y Sevillana. En 1970 se solicita la autorización para la construcción de la central de bombeo que se aprueba en 1973, construyéndose entonces la central de Tajo de la Encantada. En 1980 se autoriza la unificación de las concesiones del Chorro y Gaitanejo para la construcción de una nueva central (Nuevo Chorro, actualmente en explotación).

(Izquierda) El grupo de académicos posa frente al embalse. (Derecha) Las nietas del Conde de Guadalhorce, Marta y María Benjumea, posan junto al arquitecto Luis Machuca Santa Cruz, Fernando Orellana Ramos (Presidente de la AMC) y su esposa Mª José Rico González, y Víctor Díaz-del-Río Español.

La sesión finalizó con un emotivo acto en el que los ponentes recibieron sus respectivas certificaciones de participación en el acto, entregadas por las familiares del Conde de Guadalhorce, Marta y María Benjumea Cabeza de Vaca, que se desplazaron a Málaga para la ocasión. Con un breve turno de preguntas y comentarios finalizó la sesión académica.

Este acto académico se complementó con una visita al embalse del Conde del Guadalhorce, donde los asistentes recibieron explicaciones técnicas del antiguo Ingeniero Jefe de la Presa, Luis Morales, y un recorrido posterior por el espectacular Caminito del Rey en compañía del arquitecto rehabilitador Luis Machuca Santa Cruz. Las jornadas finalizaron con un almuerzo de confraternización en el paraje natural bajo un espléndido sol casi veraniego.

(Izquierda) Salida del Desfiladero de los Gaitanes. (Derecha) Superposición del nuevo trazado del Caminito del Rey sobre el antiguo que sufre un gran deterioro y había quedado inutilizado.

13 comentarios en “EL INGENIERO BENJUMEA FRENTE A LA OROGRAFÍA DE MÁLAGA

  1. Espléndida crónica del centenario de una obra que cambió la realidad física, social y económica de un amplio territorio malagueño. Voluntad, conocimientos e importantes apoyos, se conjugaron para llevarla a cabo.
    La oportuna frase que remarcais en el texto, referente a un tipo de personas y que copio:” Hacen lo que tienen que hacer y evitan hacer cualquier cosa” podría aplicarse, lógicamente en otro nivel escalar, a vuestro trabajo.
    Enhorabuena, Fernando y Víctor!!

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    1. Gracias Ricardo por tus palabras. Realmente impresiona pensar la trascendencia de la obra en el momento en el que se hizo. El reto de realizarla y salvar la cantidad de dificultades que aquello entrañaba es cosa que no está al alcance de todos y que solamente esos hombres que “hacen lo que tienen que hacer” son capaces de arrostrarlo.

      La Academia Malagueña de Ciencias ha estado acertada celebrando esta sesión presencial que gestionó con inmenso acierto el ingeniero y académico Juan Antonio Rodríguez Arribes, persona cuyo encomio es de destacar. El éxito de estas dos jornadas se lo debemos a él.

      Reiteramos nuestro agradecimiento, Ricardo.
      Víctor Díaz-del-Río y Fernando Orellana

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  2. Mares pretéritos, imponentes montes peridotiticos, incandescente interior de la corteza, naturaleza angosta, río serpeante, verticales vertiginosos, anárquicos y retorcidos repliegues, alma atrapada, piés hundidos en el fango, obra faraónica, rocas atravesadas por un gigantesco cuchillo….imposible sustraerse a la seducción del artículo. Si su lectura llegará a los estudiantes de bachiller es buen seguro que aumentaría el número de hidrogeólogos/as y de ingenieros/as.
    Y todo esto, los que allí estuvimos viéndolo, damos fe de que es cierto.
    Enhorabuena Víctor y Fernando

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    1. Gracias por tus palabras, Federico Soriguer. Nos alegra saber que la percepción del paisaje del entorno de los Gaitanes de cuantos lo contemplasteis junto a nosotros en la visita del pasado sábado, es prácticamente la misma que describimos en este post. Es verdad que el mismo paisaje se puede describir de distintas maneras, alguna con una perspectiva técnica que la convertiría en un texto bastante aséptico y vacío de emociones. Hemos preferido dejar constancia de lo que sugiere este paisaje, teniendo en cuenta su historia geológica y sus connotaciones geográficas. Saber ahora que el texto es seductor nos alegra inmensamente pues, a buen seguro, alguno habrá que trate de encontrar en una próxima visita alguno de los rasgos que hemos descrito en este post. Contagiaríamos así el amor por la naturaleza y la admiración por las personas que han sabido dejarnos un legado que, buscando el aprovechamiento de los relieves, nos permite tener una mejor calidad de vida. Gracias a esos hombres que hacen lo que tienen que hacer, como señala Ricardo Salas en su comentario, parafraseando a Ortega y Gasset.

      Como siempre, ha sido muy gratificante compartir contigo un paseo entre barrancos a lo largo de un camino colgado de una pared que debemos al buen hacer de nuestro compañero académico Luis Machuca Santa Cruz.

      Víctor Díaz-del-Río Español y Fernando Orellana Ramos

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Juan Lucena, y por participar en esta “tertulia virtual” que enriquece este blog. Nos alegra ver que los académicos se van incorporando a esta dinámica que convierte un post en un punto de encuentro en el que cada cual ofrece su perspectiva sobre el asunto que se trate.

      Es cierto que todos hemos aprendido en esta sesión académica que con tanto acierto ha gestionado Juan Antonio Rodríguez Arribas y que se ha extendido durante dos jornadas. Hemos podido recorrer el Caminito del Rey junto a él disfrutando de sus explicaciones sobre diversos aspectos que habitualmente se nos escapan a los paseantes. Acequias, tuberías, vías férreas, acueductos, vigas, soluciones técnicas a lo que parecía imposible, etc., nos ha permitido aprender detalles de gran importancia para conocer mejor nuestra historia reciente. Estar cerca de los que saben es grandioso e impagable, más aún si lo explican con la emoción del que vive lo que está contando. Es el caso de Juan Antonio. Gracias a él por haber organizado esta sesión y por habernos regalado el paseo del sábado colgados de un barranco sobre el cauce encajado del río Guadalhorce, mientras escuchábamos el rugido del agua circulando pendiente abajo, limando pertinazmente las rocas en su eterna tarea de erosionarlas hasta convertirlas en arena y fango. Contrariamente a lo que algunos creen, ni siquiera las rocas viven eternamente. Como toda materia, se transforman.

      Gracias de nuevo Juan.
      Víctor Díaz-del-Río Español y Fernando Orellana Ramos

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  3. Magnífico trabajo y amena lectura sobre una obra de extraordinaria envergadura que sin duda supuso un elemento clave para el desarrollo de nuestra ciudad. Felicidades a la AMC por el acierto de celebrar este acto y felicidades a los organizadores y a los participantes. Un acierto conjugar Ciencias y Humanidades. La AMC, desde luego, está viva, muy viva.

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    1. Gracias por tu comentario, Dr. Cabrera, y por tu expresión final que refleja un sentimiento que todos los académicos tenemos y que compartimos, particularmente en estos tiempos de pandemia en los que hemos sentido que gran parte de la actividad del mundo que nos rodea se paró de repente. Sin embargo, gracias a las redes sociales y a los medios de comunicación social hemos podido seguir manteniendo una actividad de la que todos nos hemos beneficiado, disfrutando de la lectura de textos escritos por personas de gran erudición, como es tu caso, y comprobando como esta plataforma de divulgación ha procurado seguir extendiendo el conocimiento científico en el ámbito de nuestras capacidades.

      Sin duda el trabajo del ingeniero Benjumea es muy digno de ser destacado y de ser mejor conocido por la sociedad malagueña. A él se debe una parte importante del impulso que recibió la provincia tras la inauguración del embalse.

      Gracias, de nuevo, Paco por tus amables palabras. Seguiremos trabajando, junto a ti, para expandir el conocimiento en aquellas materias en las que los académicos sois expertos.

      Víctor Díaz-del-Río y Fernando Orellana

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    1. Ciertamente, Manuela, la jornada del sábado ha sido una experiencia inolvidable. El paisaje, las explicaciones de la obra de ingeniería, la recuperación del Caminito del Rey y poder recorrerlo junto a personas como Juan Antonio Rodríguez Arribas y Luis Machuca Santa Cruz, es asunto que no se presenta ni en sueños.

      Gracias por tus palabras y confiemos que estas mejoras en el aprovechamiento de los valores naturales de la provincia, como bien dices, sean un gran impulso para recuperar los beneficios que el turismo ha venido dejando en la provincia de Málaga.

      Un cordial saludo
      Víctor Díaz-del-Río y Fernando Orellana

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  4. Magnifico resumen de la exposición que disfrutamos en el Salón de actos de la Sociedad Económica de Amigos del País de Málaga, fue una excelente sesión en la que no solo recorrimos la historia de la Presa y de los méritos de D. Rafael Benjumea Conde del Guadalhorce, sino que además fuimos ilustrados en aspectos Geológicos, de Ingeniería Civil y de Producción Hidráulica.
    Agradecer a la AMC esta jornada y el buen día que pasamos visitando el Caminito del Rey y la posterior comida de confraternización.

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    1. Gracias por tus comentarios, Susana, y por el reconocimiento que haces a la labor de divulgación de la AMC organizando este tipo de sesiones con las que se procura difundir la labor que han realizado algunas personas en favor de la comunidad, y más particularmente de la provincia de Málaga. Como ya comentamos en otro apartado, el ingeniero Benjumea, como los hombres de valía, “hizo lo que tenía que hacer, y no cualquier cosa”, y eso es mérito exclusivamente de él pues supo ver con claridad lo que quedaba por hacer y que él podría emprender. Esto ha quedado bien expuesto en la intervención de los ponentes en la sesión académica.

      La jornada del sábado en plena naturaleza fue, desde luego, fabulosa. Explicaciones y observaciones del entorno nos han permitido captar lo importante de todo lo que contemplamos. Un recorrido muy ilustrativo.

      Gracias por tu participación en ambas jornadas.
      Víctor Díaz-del-Río y Fernando Orellana

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