¿ES POSIBLE VISITAR UN CORREDOR SUBMARINO QUE YA NO EXISTE?

Víctor Díaz-del-Río Español

Academia Malagueña de Ciencias

La Sociedad Geológica de España ha promovido la celebración del GEOLODÍA21, siguiendo una costumbre iniciada en la provincia de Teruel en el año 2005 y a la que Málaga se adhiere en el año 2010.  Creo pues que ya podemos considerarlo una tradición por la cantidad de veces que se ha celebrado en nuestra provincia y felicitarnos por la magnífica acogida que ha tenido. Su principal objetivo es acercar a la población el conocimiento de nuestro planeta y su dilatada historia geológica. Para ello ha organizado, junto a muchas otras instituciones académicas y científicas, asociaciones culturales, fundaciones y profesionales del ramo, una jornada dedicada a recorrer diversos espacios de nuestro territorio nacional, estableciendo una serie de itinerarios guiados a lo largo de los cuales nos explican la naturaleza y origen del suelo que pisamos.

Esta forma de contemplar nuestro entorno es, a mi entender, un valor añadido a la mera observación del paisaje natural que todos podemos percibir cuando estamos en el campo. A la contemplación de las mesetas, las serranías, los valles, las montañas, los edificios construidos con rocas de aquí y de allá, de las cuevas, de todo cuanto compone nuestro espacio natural. Es una ocasión para comprender mejor la Naturaleza y la secuencia de episodios que han llevado a nuestro planeta a adquirir la configuración que actualmente tiene.

Pensando en este asunto acudió a mi mente un pasaje de la obra de Pio Baroja “Memorias de un hombre de acción: el amor, el dandismo y la intriga” en la que narra las aventuras de Leguía junto al maquiavélico conspirador Aviraneta, de quién asegura que “de ser más hipócrita hubiera tenido menos enemigos”  -lo cual da que pensar-. Pero vayamos al caso. Sitúa Baroja a Leguía en Suiza, en un pueblo del cantón de los Grisones, escribiendo sus aventuras en una casa rural que perteneció a un obispo. Cuando describe el paisaje que ve por la ventana situada frente a la mesa donde escribe, dice: “Delante de la ventana que da al valle tengo mi mesa, y cuando no leo contemplo distraído el panorama. A la derecha hay montes formidables con la cima nevada, y las faldas que avanzan hacia el centro del valle, cubiertas de abetos y de alerces; a la izquierda, montes más bajos, con árboles y praderas; en medio corre el río, verde, blanquecino, trazando eses, costeando aldeas por entre campos llenos de flores, y en el fondo aparecen unas montañas blancas, altas, como dos gigantes que se apoyaran el uno en el otro”.

La narrativa de Baroja nos muestra en numerosas ocasiones su capacidad descriptiva del paisaje que nos alcanza en lo más hondo de nuestro sentimiento. Así podemos ver como en cualquiera de sus desplazamientos, por tierra o por mar, se entretiene en describirnos con gran lujo de detalle  el panorama que contempla desde el lugar en el que se encuentre alguno de sus personajes. Imaginemos que, si además de esta emocionada descriptiva, nos ilustrara sobre algunos aspectos de la naturaleza geológica del paisaje y que, mancillando su narrativa, podría decir: “Montes calcáreos formidables, nacidos en un mar profundo, colmados de ammonites atrapados en la consistencia de sus rocas marinas…”. Ese es el valor añadido que podremos descubrir en este GEOLODÍA21 guiados de la mano de los geólogos conocedores de los secretos que esconden las rocas sobre las que vamos a pasear. Estoy seguro que mi admirado Baroja hubiera disfrutado mucho más del paisaje si su personaje Pello de Leguía hubiera sido geólogo.

Mi compañero de profesión, y mejor amigo, Dr. Juan Antonio Morales González, catedrático de Estratigrafía de la Universidad de Huelva y presidente de la Sociedad Geológica de España, ha hecho una magnífica campaña de promoción del GEOLODÍA21 que ha tenido eco en toda España. El éxito de la convocatoria está siendo verdaderamente clamoroso. No se le oculta al catedrático onubense -que es el único geólogo en España que disfruta de un puesto en el escalafón de un ejército de amigos-, que parte de éste éxito se puede deber a la necesidad de los españoles de salir a respirar al campo y disfrutar de los horizontes que la naturaleza nos ofrece, y ensimismarse con las sensaciones que los sentidos nos ofrecen en los espacios abiertos, tras la pesadilla que sufrimos con la pandemia de la COVID19. 

En Málaga vamos a recorrer un océano en una montaña llamada el Hacho de Pizarra sin mojarnos los pies, un estrecho como el de Gibraltar en la cumbre de un risco, un corredor marino de 120 metros de profundidad situado a más de 100 metros de altura, una conexión del atlántico con el mediterráneo sin agua marina y sin corrientes, vamos a bucear hasta tocar el fondo del mar sin necesidad de escafandra ni aletas y allí observar a plena luz del día, sin focos ni lámparas submarinas, la fauna marina, etc., vamos a poder admirar maravillas creadas por la propia naturaleza y escuchar historias que nos parecerán increíbles, pero que son tan ciertas como las evidencias científicas que tendremos ante nuestros ojos y que nuestros dedos podrán tocar.

Todo ello gracias a prestigiosos profesionales de la Geología que desarrollan su actividad en instituciones cuyo crédito científico está muy consolidado, como es el Centro de Hidrogeología de la Universidad de Málaga (CEHIUMA), la Fundación de la Cueva de Nerja y otras instituciones cooperantes. Geólogos como Liñán, Vadillo, Mudarra, Andreo, Linares, y otros, han puesto todo su esfuerzo e ilusión en preparar una excursión geocientífica en la que hablarán de climatología, oceanografía, biología animal y botánica, geografía física, etc., además de rocas y sedimentos, para así poder ayudarnos a comprender el origen del paisaje que contemplamos. Es un esfuerzo muy de agradecer que cuantos recorramos las rutas trazadas por ellos, podremos ir descubriendo una nueva forma de mirar a nuestro alrededor y así poder apreciar el inmenso valor de la naturaleza e implicarnos en su defensa y protección. No será menos importante nuestra futura actuación como correa de transmisión de lo que hayamos aprendido, ilustrando a nuestros amigos con cuanto hayamos aprendido, en cualquier otra salida al campo que realicemos para disfrutar del aire libre.

La Academia Malagueña de Ciencias es consciente de la importancia que tiene el GEOLODÍA21 y, en consecuencia, no se ha sentido ajena a esta llamada de la Geología y se ha implicado, una vez más, en el patronazgo de su organización con los medios que la corporación tiene a su alcance. En gran medida es parte de la misión comprometida por la institución desde el mismo momento de su fundación hace casi 150 años: el fomento y divulgación del conocimiento científico.

Pero, para finalizar, volvamos al título. ¿Es posible visitar un corredor submarino que ya no existe? La respuesta es: . La Geología puede enseñarnos lo que existió y el GELODÍA21 es una oportunidad de comprobar lo que estoy diciendo. Hoy sábado 8 de mayo de 2021, vamos a caminar sobre el fondo de ese corredor submarino que unió el Atlántico con el Mediterráneo durante más de cinco millones de años, en una época en la que el territorio era muy diferente al actual. Los geólogos denominan a aquella época “Mioceno Superior” durante la cual permitió que tal conexión entre el océano y el mar se estableciera hace 11 millones de años, cegándose unos cinco millones de años más tarde. La historia de esta zona, por muy increíble que nos parezca, está vinculada a una de las catástrofes más impresionantes sufridas por el mar Mediterráneo: su desecación. Aprendamos pues lo que nos dicen las rocas y los sedimentos ya que tienen mucho que contar, si sabemos leer el inmenso archivo documental que guardan en su interior.

14 comentarios en “¿ES POSIBLE VISITAR UN CORREDOR SUBMARINO QUE YA NO EXISTE?

  1. Enhorabuena los organizadores del Geología por tan magnífica experiencia y a Víctor por su explicación didáctica y atractiva sobre un paisaje tan desconocido por la mayoría de los que frecuentamos, o no, el “CAMPO” .

    Le gusta a 2 personas

    1. Gracias Juan por tus palabras. Las visitas al campo siempre dejan huella. No importa la razón por la cual hayamos acudido a disfrutar de sus horizontes y del aire libre. Se siente la Naturaleza. En estas visitas del GEOLODÍA se disfruta de la ventaja de ir acompañado de profesionales que conocen y entienden el paisaje y saben transmitir ese conocimiento. Escuchar o leer lo que dicen nos transporta al lugar del que hablan. Una vez que has estado en el campo, siempre lo llevarás dentro de ti, por eso se disfruta más de aquellas explicaciones.

      Víctor Díaz-del-Río Español

      Le gusta a 1 persona

  2. Mi pesar por no haber podido caminar sobre ese fantástico y milenario fondo marino. Afortunadamente la visión desbordada, para un no geólogo marino, que nos ofrece el Dr. Díaz-del-Rio de esos fondos marinos miocenicos de Pizarra nos permiten recorrerlos desde casa. Gracias a los organizadores del Geolodia y a Víctor por este magnífico artículo que une literatura, historia geológica, territorio humanizado y ciencia entre otras muchas más experiencias que lo recorren.

    Le gusta a 3 personas

    1. Gracias por los halagos al artículo. Creo que los geólogos parecemos tener una cierta visión “desbordada” porque manejamos, como si de alguien se tratara, “las edades de la Tierra”. Así, las referencias a los episodios que tratamos de rememorar, vienen acompañadas de cifras exorbitantes que, en ocasiones, abruman. Entonces, comentar como si se tratara de ayer mismo que aquellos sedimentos se formaron en un mar mioceno hace 10 millones de años, inmediatamente se desborda la imaginación ante tales cifras. No contento con la referencia, continúa su historia diciendo que como el estrecho de Gibraltar se cerró, el agua marina buscó rutas alternativas que dieron origen al estrecho del Guadalhorce, salvando así las necesidades de agua del mar Mediterráneo. Pero el narrador permanece impasible pasando al episodio siguiente hace 6 millones de años y te dice que el Mediterráneo se secó. ¡Glup! ¿Como que se secó? Pues sí, replica el geólogo como si no hubiera pasado nada.

      Descubrir que los hechos fueron esos y, después, atreverse a contárselos a personas ajenas a la profesión es un reto difícil de arrostrar. Pero se intenta en este GEOLODÍA y es mérito que hay que agradecer a nuestros guías de la Universidad de Málaga.

      Por cierto, os echamos de menos en el ascenso al Hacho de Pizarra. Un abrazo
      Víctor Díaz-del-Río Español

      Le gusta a 2 personas

  3. Precioso artículo Víctor. Sin haber estado no has hecho pasear por los fondos de un viejo estrecho entre mares, aquí al lado mismo, en un alto de Pizarra.
    Sheldon Cooper el personaje de esa serie añorada The Big Bang Theory, odiaba a la geología y a los geólogos. Aquella no era lo bastante científica para él y estos…..hay que comprenderlo,al fin y al cabo aquel geólogo de la serie, grandullón y bonachón, fue el único que estuvo a punto de levantarle la novia. Probablemente el extravagante Sheldon, al que en la ficción terminaron concediéndole el Nobel, hubiera cambiado de opinión de haber podido disfrutar de los gelodias y de haber conocido a geólogos como tu, que son capaces de enmendarle la plana al mismo Baroja y reescribirle una historia. Enhorabuena Víctor y a todos los geólogos que habéis conseguido que Mayo sea además del día de las flores el mes de las peridotitas y demás piedras maravillosas.

    Le gusta a 2 personas

    1. Gracias querido Federico. Pero si este “post” me ha salido algo mejor, es porque voy aprendiendo de tu estilo que va tan directo al sentimiento. Ese sentimiento hondo que, tal y como dices, no era precisamente el que hacía que Cooper sintiera repulsa por algo concreto, al tiempo que percibía que lo necesitara cuando veía que se le escapaba de entre las manos. Pero, en cierta forma, no me extraña que haya quien sienta repulsa por los geólogos, pues no hay más que ver los libros de texto de Ciencias de la Naturaleza en los que, en la primera parte, dedicada a la Geología te atizan un golpe con la Cristalografía y la Mineralogía que te deja K.O. Pero ¿cual ha sido la maquiavélica mente que ha ideado semejante tortura?, pues siendo especialidades muy interesantes no son, sin ningún género de dudas, las mejores para iniciar a la juventud en las Ciencias de la Tierra.

      Probablemente haya que explicar la Geología de manera más atractiva a como ha sido explicada hasta el día de hoy. No es una materia que sea del agrado de la mayoría de los estudiantes y esto hace que resulte algo ajena al público. Sin embargo, verla en el campo y que te expliquen lo que significa aquello que estas viendo, lo que tocas, lo que pisas, hace que comiences a sentir algún atractivo por ella.

      Cooper, a pesar de su gran inteligencia, no supo comprender la Geología o no se la explicaron bien. Desde luego tuvo un profesor en Física con mejores competencias que el que impartió Geología. Por eso salió así. Lo mismo que en ingeniería. Cooper alcanzó el Nobel, pero probablemente lo hubiera alcanzado antes si hubiera estudiado más Geología. ¿O no?, ¿o sí?

      Que sepas que tras el último “paseo peridotítico”, confiábamos verte en el ascenso al Hacho de Pizarra. Pero me complace, vanidosamente, que te haya complacido el hecho de que te lo hubiera acercado para que lo contemplaras en tu “tablet”, bien acomodado en el sofá de tu casa.

      Confío que Baroja no se haya enfadado demasiado conmigo.
      Un abrazo
      Víctor Díaz-del-Río Español

      Le gusta a 1 persona

  4. Reconozco que es para mí un mundo bastante desconocido. Describir el paisaje con lo que “casi” no se ve es para un profano muy complicado. Por eso es de agradecer que los que realmente saben lo expliquen. Muchas gracias Víctor.

    Le gusta a 2 personas

    1. ¡Algo tendrán las piedras cuando las han utilizado hasta para escribir sobre ellas! Me gusta ver los petroglifos y la maña que se dieron nuestros ancestros percutiendo sobre el granito hasta que lograban sus geométricas tallas. Ahí estaban las rocas para dar fe de que el género humano estaba dispuesto a estudiarlas para encontrar todos los usos que pudieran darle. Hasta la Biblia pone en manos de David un guijarro cuarcítico para derribar a Goliat. ¡Que no sabría David de Geología!

      Ya ves, Paco, que la Geología y la Historia no están tan alejadas la una de la otra. El geólogo no es más que un estudioso de la historia de la Tierra, mientras que los historiadores se centran en las sociedades humanas y sus hechos. En realidad todo es Historia, a escalas diferentes pero Historia. Se que me engañas con lo del desconocimiento, pues conocerte es percibir tu inmenso caudal de conocimientos, y de ellos aprendemos todos. Mi perspectiva de geólogo me ha permitido apreciar tu percepción de los drásticos cambios ambientales cuando tratas la problemática de las

      Ldefensas del siglo XVIII construídas sobre las playas o en la misma franja litoral. ¡Ahí hay un historiador con mirada geológica! El punto de encuentro.

      Creo que hay muchas cosas que se pueden explicar a la luz del enfoque “interdisciplinar” con una aproximación al problema de carácter plutidisciplinar. El conocimiento científico debe de progresar en esa línea y no será de extrañar, que del mismo modo que se ha desarrollado la Geoarqueología, se vayan a desarrollar otras ciencias interdisciplinares que nos permitan interpretar los fenómenos del pasado.

      La Academia Malagueña de Ciencias es un buen lugar para converger y alumbrar ideas que puedan servir a ese objetivo. Gracias Paco por tus palabras amables que me impulsan a seguir contando cosas “pétreas”.

      Un abrazo
      Víctor Díaz-del-Río Español

      Le gusta a 1 persona

  5. Magnífico artículo Victor, esta forma de describir el paisaje es genial. Los geologos mostrais lo que no se ve a simple vista y nos explicais los procesos de formación de lo que vemos. No he podido asistir a la jornada del Geolodia 21 y me hubiera encantado conocer de las mano de los organizadores de la jornada el Hacho de Pizarra. Una excelente experiencia el Geolodia al que espero poder unirme en la siguiente ocasión.

    Me gusta

    1. Gracias Susana por tus amables palabras. Me alegra saber que la forma de explicar el paisaje es bien percibido por los lectores del blog, pero hemos de estar de acuerdo que corriendo a la velocidad que corres por los senderos y rutas que visitas, no hay manera de fijarse en los detalles que nos muestran las rocas.

      Ciertamente las rocas son “muy sinverguenzas”, pues lo enseñan todo, y lo que es peor, ¡a cualquiera! Los geólogos somos muy descarados y miramos con detenimiento. Entonces, al igual que los médicos hacen sus reconocimientos, nosotros hacemos los nuestros y concluimos con un diagnóstico que explica la razón por la cual aquellas rocas están donde están y tienen los componentes que tienen. ¡Eureka! Inmediatamente comenzamos la narración de la historia geológica de la zona que estudiamos. Pero esa historia evolutiva nos explica el paisaje. Solo hace falta paciencia y creatividad para imaginar como fueron las cosas hace millones de años. Ahí está nuestro museo al aire libre, para que lo admiremos y lo contemplemos y sepamos lo que ha tenido que pasar para que ahora se muestre como es.

      Ya te digo, ver y, a continuación, mirar, tocar, analizar, etc. Calma, tranquilidad y estudio. Como todo. Habrá más oportunidades de visitar el campo con los geólogos de la UMA y seguiremos aprendiendo de ellos. Yo aprovecharé la virada para hacer creer que también se tanto como ellos y contaré la historia en el blog.

      Un afectuoso saludo y la semana próxima tenemos otra de tus aportaciones al blog que, como siempre, resultan inmensamente ilustrativas y bien documentadas.

      Víctor Díaz-del-Río Español

      Le gusta a 2 personas

  6. Un interrogante para la Sociedad Geológica de España, que confluye en la proyección de la Geología y de sus profesionales ¿Es posible incorporar los estudios geológicos a la legislación y a los instrumentos de desarrrollo de ordenación territorial y urbanística?
    Se evitarian situaciones, p. ej., como la edificación de edificios universitarios sobre escombreras o lagunas, o la destrucción del patrimonio hidrogeológico por obras ferroviarias, autovías, o por la filtración de residuos contaminantes por urbanizaciones o instalaciones industriales.

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias Ángel por tu comentario que abre inmensas posibilidades para polemizar sobre las utilidades de la Geología para la sociedad y su traslación a la legislación vigente. Interesante cuestión a la que, indudablemente, he de responder con una afirmación, a pesar de que ni soy la Sociedad Geológica de España ni hablo en su nombre. Sin ser un experto en asuntos legislativos como lo eres tú, creo que esta disciplina científica podría incorporarse de forma más específica como elemento fundamental en la legislación relativa a la ordenación del territorio. Del mismo modo creo que también podría hacerse en otros ámbitos en los que ya existe legislación específica. Evitar errores cometidos ya resulta imposible, solo paliarlos, pero esto es fruto de los vacíos existentes en las épocas en las que se realizaron determinadas infraestructuras. A los geólogos nos complace poner ejemplos desastrosos de algunos embalses cuya construcción han sido un desastre. Acusamos enseguida a la inconsistencia de ciertos conceptos manejados por los redactores de los proyectos en los que, para la redacción de la memoria geológica, no había participado geólogo alguno (eludo mencionar la especialidad de los redactores que suplieron esta ausencia).

      Ciertamente la legislación es muy mejorable. Ejecutarlo parece que resulta más complicado. La geología debería de estar presente de una manera más específica en numerosos textos jurídicos. He podido comprobar, cuando surgen los conflictos, como dicha ausencia hay que suplirla con peritajes “de urgencia” para poner de manifiesto las irregularidades que se hayan podido cometer en las iniciativas o intervenciones sobre el territorio. Quizás una concreción mayor de las exigencias geológicas específicas en los proyectos y en su ejecución, nos librarían de problemas posteriores.

      Sin poder decir que mi experiencia en la materia es dilatada, sí que es, al menos, experiencia, y sobre esta base puedo decir que la redacción de normas requiere mucho conocimiento de la sustancia que hay que legislar y grandes dosis de paciencia de los científicos que hubieran de participar en su redacción. Esta tarea no suele ser del agrado del científico que prefiere sumergirse en su ciencia y buscar mejores réditos curriculares, en una preocupante tendencia -impulsada por la propia Administración y agencias de evaluación de la producción científica-, a mirarse el ombligo sin preocuparse de asuntos ajenos a sus propios objetivos.

      Por fortuna ha surgido una iniciativa en el seno del Parlamento español, que ha emergido como fenómeno mimético al de otros parlamentos europeos en los que ya se acumula larga experiencia muy positiva, llamada CIENCIA EN EL PARLAMENTO al que se ha adherido la Academia Malagueña de Ciencias y que persigue ofrecer ese asesoramiento científico en todas las materias que se proponga legislar la cámara alta. Confiemos que de sus frutos y que esta cuestión que tan inteligentemente planteas en tu comentario pueda tener respuesta en las acciones que emprendan en este gabinete parlamentario formado por un panel de científicos acreditado y suficientemente numeroso como para que la carga no recaiga únicamente en algunos pocos.

      Gracias de nuevo por tu participación en esta tertulia virtual.
      Un abrazo
      Víctor Díaz-del-Río Español

      Le gusta a 1 persona

  7. Oportuno y muy acertado escrito el que tenemos la oportunidad de leer en este GEOLODÍA 2021, gracias a nuestro compañero académico, geologo, editor y dinamizador, Victor.
    Yo al margen de lo relativo a esta aula al aire libre con el paisaje geológico como pizarra donde se va remarcando lo fundamental de esa clase y que nos regala la organización del GEOLODÍA, me voy a quedar, con el permiso de Víctor, con una frase “La Geología puede enseñarnos lo que existió” y como quiera que lo existido es de tal inmensidad, no cabe duda de que en esta disciplina podremos encontrar respuesta a muchos de nuestros interrogantes.
    Enhorabuena, Victor!!!

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias Ricardo por tu respuesta y por tu perspectiva. Es cierto que encontramos algunas respuestas en el pasado, por eso interesa conocerlo bien. Un buen ejemplo de lo que digo es el fenómeno del Cambio Climático del que sabemos interpretar las huellas que han dejado los sucesivos episodios que experimentó nuestro Planeta. Aún sabiendo sus consecuencias, lo que no podemos evitar es que el hombre siga tropezando en la misma piedra una y mil veces más. Aprender, somos capaces de hacerlo, pero me temo que a la misma velocidad que lo hacemos, olvidamos.

      Un abrazo
      Víctor Díaz-del-Río Español

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s