PARADOJAS DE LA PANDEMIA Y EL CATALIZADOR DE LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE 2020-2030, EN LA DESEABLE COHERENCIA DE LAS ACCIONES SOBRE EL TERRITORIO.

¿Cómo pueden contribuir las ciencias sociales y las humanidades al análisis del impacto que la pandemia de COVID-19 está teniendo en la sociedad? Diversos académicos pertenecientes a la Academia Malagueña de Ciencias, encuadrados en la Sección de Ciencias Sociales, traerán a esta tribuna de opinión sus particulares perspectivas sobre este asunto. Intentamos así contribuir al encuentro entre las ciencias y las humanidades. Es este un objetivo prioritario, pues parece  imprescindible que juntos pensemos el mundo, ya que no es la naturaleza la que se especializa sino los humanos. La especialización ha contribuido de manera muy importante al aumento de la información y al progreso, pero también hay en este momento un exceso de información, una infodemia, que no siempre contribuye a la mejora del conocimiento. El pensamiento crítico independiente de los académicos, nos permitirá conocer mejor los desafíos a los que la sociedad se enfrenta como consecuencia de esta catástrofe mundial sobrevenida.

Ángel Sánchez Blanco

Academia Malagueña de Ciencias

La neutralización de los contenidos normativos en el ámbito de las aguas, las costas marítimas, el urbanismo, preservación del medio natural, desarrollo rural, etc., ha tenido una excepción, que conecta con la tradición museística española: la generosa catalogación de Parques Nacionales y de Parques Naturales regionales, entre otras denominaciones autonómicas, que han vinculado extensas superficies territoriales -que se aproximan, en el caso de Andalucía, a la cuarta parte de la superficie autonómica- y que han implicado la articulación de diversos instrumentos de protección y de criterios de gestión de las superficies afectadas en planes de ordenación de recursos naturales.

La macroscópica que ha marcado la normativa de espacios naturales protegidos ha operado en contra de los objetivos de protección: no ha estado acompañada de la adecuada estructura administrativa, técnica y facultativa, y ha sido incapaz de integrar en la operativa de estos espacios a los propietarios de las superficies afectadas, con el efecto de la renuncia a mantener explotaciones o técnicas tradicionales de aprovechamiento, que han desembocado en deterioro del medio natural, como muestra la regresión del pastoreo, el descontrol del monte bajo y la transferencia a los programas de control de incendios forestales, en contraste con los objetivos de la declaración de Espacios Naturales Protegidos.

En contraposición con la generosa proyección político administrativa en las diversas tipologías de Espacios Naturales, la confusión política y la inactividad administrativa ha determinado la actividad pública en la Ordenación del Territorio. En el ámbito estatal por la inexistencia de los Planes que debieran haber conformado las infraestructuras estatales: redes básicas de energía, infraestructuras de transporte aéreas, de autovías, carreteras o ferrocarril. La identificación de la red ferroviaria de alta velocidad con las decisiones adoptadas por el vínculo territorial de los sucesivos presidentes de Gobierno, ilustra sobre la carencia de racionalidad socioeconómica de las costosas inversiones en alta velocidad, y la configuración de los aeropuertos como servicios provinciales, es otra faceta de la desestructurada política territorial estatal.

En el ámbito de las competencias autonómicas en Ordenación del Territorio, el entusiasmo de las nuevas Comunidades Autónomas determinó que los Gobiernos y Parlamentos Autonómicos elaboraran sus propias Leyes de Ordenación del Territorio, pero el entusiasmo inicial se frustró en el concreto desarrollo de los instrumentos de programación territorial que, ni fueron ni están siendo desarrollados, y han dejado a los alcaldes total libertad en la adopción de decisiones que tendrían que operar con el previo marco autonómico de Ordenación del Territorio.

La Comunidad Autónoma de Andalucía fue la excepción por su tardía aprobación de su Ley de Ordenación del Territorio, 1994, que complementó con las previsiones de Planes Intermodales de Transporte, 1995, pero incumplió sus previsiones de elaboración de los correlativos Planes y Programas, hasta que los efectos de la carencia de instrumentos de ordenación territorial requirieron la intervención de ayuntamientos y procesamientos de alcaldes, por efecto de las desviaciones generadas por la omnímoda libertad con la que pudieron moverse. Los instrumentos que desarrollo la Comunidad de Andalucía a partir de 2007 han tenido el complemento de su elaboración por técnicos que han carecido de la previa reflexión de las bases sociales y económicas municipales, y la incidencia de recursos judiciales con la secuencia de la anulación de los más significativos planes.

La inesperada pandemia, y sus luctuosos efectos, ha proyectado la alternativa telemática y el salto cualitativo en la introducción del teletrabajo, con la deslocalización del trabajador; la proyección de la distancia social, con la variante de la recuperación del estándar de baja densidad en las concentraciones sociales, que propende a la deslocalización y a referenciarse en el ámbito periurbano y rural.

Después de muchos años de desconsideración de las areas rurales, factores positivos inciden sobre ellas. El retorno de población, incluidas unidades familiares con hijos, el beneficio de la reestructuración de los servicios de hostelería, reconducidos desde los grandes complejos de la costa a los alojamientos rurales como alternativa vacacional, que no excluye pernocta en el medio rural para la prestación de servicios que, en momentos previos a la pandemia, tenían referencia urbana.

Los objetivos de la neutralizada Ley de Desarrollo Rural Sostenible han sido recuperados por los efectos paradójicos de una perversa pandemia, primer escalón que incorpora incentivos para que los Espacios Naturales Protegidos superen su fase de obsolescente museística natural y agreguen, desde Aulas de Naturaleza que aporten coherencia a los Parques Naturales y al sistema educativo, a la recuperación e integración del perdido concepto de Desarrollo Integral de los Espacios Naturales Protegidos.

Las sinergias generadas en el ámbito rural, convergen con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020-2030, que, en sí, contienen el coherente modelo alternativo de la reconciliación del ser humano con la naturaleza, e invita a neutralizar -permítaseme la pro actividad académica- a ocurrentes munícipes, que pretenden: seguir identificando el progreso con la construcción inmobiliaria de elevada altura o volumen y consistente densidad, incluso sobre dominio público marítimo o portuario; que proyectan sus espacios verdes en accidentados espacios periurbanos sin considerar la metodología de rehabilitación urbanística para incrementar los espacios verdes ciudadanos; que no tienen inconveniente en construir un voluminoso auditorio, en el fondo de saco de un puerto, sin reparar, ni en la equidistribución de infraestructuras beneficiosas en el conjunto de los municipios metropolitanos, ni en los necesarios recursos viarios que requieren la movilidad de millares de personas y centenares de vehículos,  y sin llegar a observar que, el mejor auditorio, puede estar en un espacio a cielo abierto, que permita observar, por su elevación y su aislamiento lumínico y acústico, las fases de la luna y que puede resolver los accesos, como en algún caso debiera ocurrir, mediante un sencillo, económico, sostenible y rentable funicular.

2 comentarios en “PARADOJAS DE LA PANDEMIA Y EL CATALIZADOR DE LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE 2020-2030, EN LA DESEABLE COHERENCIA DE LAS ACCIONES SOBRE EL TERRITORIO.

  1. Muchas gracias Angel. Veo que la complejidad jurídica, de la organización administrativa y competencial de España nos lleva a esta “desorganizacion del territorio”. Y que hay que poner un poco de orden y organización para converger con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020-2030.

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  2. Sin duda, Susana, la descentralización política y administrativa requiere operar con procedimientos institucionales de convergencia para llegar a materializar los proyectos y compartir competencias gestiones y responsabilidades. Los protagonismos autonómicos, municipales y también del Gobierno han condicionado de modo negativo los resultados.
    Los Objetivos de Desarrollo Sostenible incorporan más variables, y descentralización y ODS, tienen el reto de la eficacia en la gestión publica y la incardinación de las actividades privadas conexas.
    El inmediato reto del Estado Español está en la concreción de los Proyectos que requieren los Fondos de la Unión Europea configurados en respuesta a la Pandemia e incardinados en los ODS, que requieren ordenar los procedimientos de decisión del Estado descentralizado y no admite la fórmula de centralizar las decisiones en La Moncloa.

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