Tiempo tranquilo y el “Dardo en la Palabra”

Francisco Sánchez Gallardo
Academia Malagueña de Ciencias

La información meteorológica sigue siendo de interés general en cualquier época del año, desde los inicios televisivos en noviembre de 1956 en el paseo de la Habana en Madrid, con aquel espacio popular a cargo del “hombre del tiempo”, hasta el día de hoy; siendo uno de los programas más vistos en televisión, y que después de su permanente actualidad (el tiempo es noticia) merece una pequeña puntualización. Su estructura o composición se basa en tres pilares: fiabilidad, presentación y lenguaje.

En cuanto a lo primero, gracias al desarrollo de los modelos numéricos,  la gran capacidad de cálculo de los potentes ordenadores que ha logrado la técnica, y la complementariedad de los satélites, la fiabilidad de las predicciones en la mayoría de las variables meteorológicas oscila entre el 85 y el 100%. Entrar en detalle y analizar este aspecto no es objeto de estas líneas. Igualmente, y debido a la tecnología avanzada en medios de comunicación, la presentación visual en televisión, en algunos casos, es magnífica, en diseño, colorimetría y animación.

Sin embargo, el lenguaje (que es y sigue siendo una preocupación de los meteorólogos dedicados a la predicción) merece una consideración algo diferente, sin ánimo de controversia y sí el reconocimiento del servicio social que en este sentido realizan los medios de comunicación. No en vano en 1992 en el antiguo Instituto Nacional de Meteorología (hoy AEMET) tuvimos la oportunidad de redactar un “Manual de estilo” a fin de que los términos que figuran en los boletines de predicción cumplieran dos objetivos; unificar criterios de redacción y además pretender que lo redactado fuese de fácil comprensión, de modo que los conceptos de probabilidad, intensidad, distribución espacial y evolución temporal, estuviesen cuantificados en valores e intervalos, suficientemente explícitos para el general conocimiento del público.

Esta inquietud e interés traspasó las fronteras de lo estrictamente profesional y en su momento hasta la Real Academia Española se hizo eco, en la persona de su entonces Director, y eminente filólogo, D. Fernando Lázaro Carreter, quién un año después (1993), en su labor de fijación y limpieza del lenguaje, advirtió en uno de sus famosos artículos publicados bajo el título genérico el “Dardo de la Palabra”, (con la puntería de un minucioso observador, la contundencia de quien conoce a la perfección los resortes internos del idioma  y con fina ironía), de las desviaciones periodísticas observadas en las informaciones meteorológicas, respecto del español normativo, con estas palabras: “Denuncié el mes pasado la necedad de las predicciones del tiempo que anuncian “riesgo de” chubascos cuando más de media España padece una sequía somalí. Pues bien, nunca he leído y oído más esa obscenidad que estos días en que, por fin, nos han sobrevolado algunas nubes…, mi irritación por el uso de tal término, que viene a echar un chorro de sarcasmo en un verdadero drama”. 

Y comentando el Manual antes citado, lo hacía así: “en el cual se proscribe  hablar de riesgo en las predicciones del tiempo, pues tiene connotaciones de “peligrosidad” que no se corresponden con lo que se quiere predecir. ¿Quién es responsable de que tal despropósito se perpetúe? Muy probablemente, aquellos meteorólogos que, arrastrados por el torbellino de la inercia, hacen una higa al Manual, sin olvidar el hecho (le expresaba un comunicante experto) de que muchos medios de comunicación cambian a su antojo los textos que reciben de los técnicos”. 

Con ello se refería a un artículo suyo titulado “Vulgarización” publicado en  aquella famosa tercera página del ABC, donde grandes escritores de mitad del siglo pasado nos regalaban diariamente con la belleza de sus artículos, (Pemán, Garrigues, Areilza, el gran cronista Corrochano, cuyas crónicas taurinas eran verdaderas obras poéticas, y tantos otros), el sentir de la sociedad española. Decía: Pero en nada se advierte más la escasez de sentido común que en las cosas del habla. ¿Podrá alguien considerar amenazador el anuncio de que llueva en la parte de España hoy sahariana? Pues ahí están los meteorólogos repitiendo que en Madrid, por ejemplo (¡agua, por Dios!), habrá cielos nubosos, con «riesgo» de alguna precipitación. Ignoro si «riesgo» es un término convencional en la expresión técnica de quienes vaticinan meteoros, pero resultaría menos sarcástico en los boletines dirigidos a ciudadanos que miran al cielo con boca seca y media ducha, si se hablara, no de «riesgo», sino de «posibilidad», y hasta, para hacer menos impávidos a augures y sibilas, de «venturosa posibilidad» o «esperanza».

Pues bien, desde hace un tiempo oímos con cierta frecuencia a los presentadores de la información meteorológica en alguna de las cadenas de televisión, expresiones como esta: mañana se espera un “tiempo tranquilo”. Cualquier oyente o televidente habrá podido comprobar, y así se entiende, que también es frecuente escuchar cielo nublado o despejado; viento débil o fuerte; altas o bajas temperaturas, etc., es decir, la calificación de un fenómeno y  su matización. Pero al no saber qué se quiere decir con “tiempo tranquilo”, tampoco encontramos el significado de “tiempo intranquilo”; expresión ésta que los locutores no mencionan. Y también, (por poner solamente dos ejemplos), a veces se nos dice que en tal región de España el “ambiente será más abierto”, sin que sepamos qué quiere decir ambiente abierto y ambiente cerrado.

Convendría pues que los medios de comunicación, al difundir la información meteorológica, trataran de ajustarse, dentro del marco periodístico, a la terminología expresada en los boletines de predicción que se elaboran en los grupos y centros de predicción, de acuerdo con el léxico meteorológico, tratando de evitar expresiones o términos vacíos de contenido y carentes de cualquier significado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s