Amarcord: vivencias malagueñas de un boticario de ascendencia genovesa

Nuria García-Agua Soler
Academia Malagueña de Ciencias

Antonio Fontana Goría es un “boticario” malagueño cuyas raíces se ahondan en la italiana ciudad de Génova, desde donde llegaron sus padres para acomodarse en esta ciudad por motivos laborales. Esta circunstancia, vista con perspectiva, fue muy provechosa para la sociedad malagueña en la que creció, debido a su entrega y dedicación a causas muy nobles, tanto de carácter profesional como de profundas convicciones altruistas. En este homenaje que la Academia Malagueña de Ciencias (AMC) le ha dedicado en el día de ayer en la sede de la SEAP, jueves 6 de junio de 2019, los tres intervinientes en el acto destacaron profusamente este rasgo de su personalidad.

El presidente de la AMC, Fernando Orellana Ramos, en su intervención inicial para la presentar el acto, destaca la trascendencia de este homenaje que enlaza el pasado con el futuro de la Academia. Recuerda que en la década de los 80 la Sociedad Malagueña de Ciencias (SMC) atravesó una etapa muy difícil, dándose la circunstancia de que el 16 febrero de 1987 varios miembros de la SMC se reunieron en la sede del Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Málaga (ICOFMA) para determinar la continuidad de la SMC. Curiosamente, la SMC buscó refugio e inspiración en la sede del ICOFMA para tomar unas decisiones que habrían de marcar su futuro, del mismo modo que tiempo atrás, en el año 1878, había sido otro boticario ilustre y miembro fundador de la SMC, Pablo Prolongo y García, quién buscara similar inspiración entre los anaqueles de la SMC para fundar el ICOFMA.

20190606_191016_01
(De izquierda a derecha) Fernando Orellana, Alfredo Asensi, Antonio Fontana, Francisco Florido.

El presidente del ICOFMA, Francisco Florido, ha destacado en su intervención la exultante “juventud” manifiesta en el modo de proceder cotidiano del Académico, haciendo referencia a sus constantes inquietudes que le traslada en sus frecuentes encuentros, siendo muy notable el ansia de continuar aprendiendo cada día y estar al corriente de los últimos avances en Farmacología y en la Ciencia en general. No es menor su permanente ofrecimiento para cuantas iniciativas en las que pueda cooperar.

El presidente de Honor de la AMC, Alfredo Asensi Marfil, vuelve a hacer referencia a los duros momentos por los que atravesó la SMC en la década de los 80, haciendo mención explícita al acto que tuvo lugar en el ICOFMA para votar la permanencia de la SMC. Aquel momento marcó un punto de inflexión en la SMC en cuya actividad fue determinante el papel que desempeñó Antonio Fontana, tanto por su implicación personal como por la trascendencia y alcance social de las actividades que propuso y fomentó. Entre los años 1989 y 1992 ocupa la Vicesecretaría de la SMC bajo la presidencia de José Ángel Carrera Morales. En el año 2002 se crea la AMC procediéndose al cambio en la denominación de los socios en académicos, de tal forma que Antonio Fontana Goría pasa de ser Socio de Número a Académico de Mérito.

En palabras de Alfredo Asensi, destaca que Antonio Fontana se licenció en farmacia en 1960 en la Universidad de Granada adquiriendo a continuación una botica ubicada en la calle Salamanca donde hizo famosas sus fórmulas magistrales. No solamente destacó como boticario si no que, además, es autor del libro “Nociones en Farmacología” publicado en el año 2013. Pero aún tuvo tiempo para atender la problemática de un Colegio que iba incrementando el número de asociados aceptando el cargo de secretario del ICOFMA. Sus preocupaciones sociales por las personas más necesitadas le llevaron a presidir durante 26 años ASPROMANIS, donde realizó una magnífica gestión.  20190606_191544_01

El discurso de Antonio Fontana fue un ejemplo de capacidad expresiva, agilidad mental y concatenación de recuerdos. Desde luego no se trató de un discurso al uso, fue mucho más que eso, sorprendiendo al público con su capacidad narrativa basada en la secuenciación de anécdotas que nos ilustraron sobre la propia historia de Málaga y de los avatares vividos en los ámbitos en los que su vida se desenvolvió.

Trae a colación una conferencia que impartió Manuel Alcántara en el año 1995 sobre su infancia y sus recuerdos, mencionando el hecho de haberse sentido plenamente identificado con aquellas palabras del poeta: mismos lugares, mismas personas y mismas vivencias que él. Al mencionar su ascendencia hace obligada referencia a sus antepasados genoveses, narrando las circunstancias en las que sus padres, Hugo y Ángela, llegaron a Málaga desde Génova, ya que su padre había sido contratado como químico responsable en la Fábrica La Minerva, empresa de aceites y jabones fundada también por un genovés. Resultó particularmente simpática la anécdota de que sus padres al llegar a Málaga no sabían nada de español, por lo que se manejaban en latín que les resultó de gran utilidad. Posteriormente se mudaron a Los Remedios a una fábrica de embutidos.

Antonio Fontana estudió en el Colegio San Manuel y el Bachiller en los Agustinos, posteriormente marchó a Granada donde estudió Farmacia. Al finalizar volvió a Málaga donde fue a colegiarse, en un primer momento parecía que no iba a poder por no tener todavía nacionalidad española, aunque finalmente tras hacer unas consultas con el Ministerio logró su propósito. No fue menos simpática la anécdota de la fecha que eligió para acudir al Palacio de la Aduana a gestionar la nacionalidad española, precisamente el día siguiente al 23 de febrero de 1981. Así se quedó perplejo el funcionario que le atendió pues no había nadie en la cola. De esta manera se convirtió definitivamente en farmacéutico, o como a él más le gusta: boticario.  20190606_192403

A la edad de 25 años, en 1960, adquirió farmacia en la calle Salamanca. En palabras propias reconoce que fue inmensamente feliz en su botica donde trabajó intensamente la formulación magistral especializándose además en nutrición humana. Para concluir, contó varias anécdotas ocurridas durante sus días como boticario, como por ejemplo, la noche en la que se presentó la Guardia Civil en la botica tras la huída de prisión de “el Lute” quién, al parecer, había resultado herido y al que estaban esperando en las farmacias a que fuese a adquirir material de cura.

Antonio Fontana fue durante años secretario del ICOFMA, en los cuales se ampliaron las funciones del laboratorio de formulación magistral y se creó el Centro de Información del Medicamento. Colaboró con el Obispo Buxarrrais para organizar el Proyecto Hombre y fue presidente de ASPROMANIS, luchando por integrar en el mundo laboral y en la sociedad a personas con discapacidad. Finaliza su intervención agradeciendo, de forma emocionada, el apoyo recibido a lo largo de todos estos años por su familia y más particularmente por su mujer. Palabras igualmente emocionadas para todos los asistentes y organizadores del acto.

Sin duda fue muy notable el éxito de la convocatoria con una activa participación del público que rodeó a Antonio Fontana, lo cual habla bien a las claras de la talla humana y profesional del homenajeado. Amigos, familiares, colegiados y académicos arroparon al homenajeado que recibió tras su intervención un acogedor aplauso que se prolongó durante varios minutos. Un merecido acto emotivo para el homenajeado y emocionante para todos los presentes.

20190606_195548
Público asistente en el Salón de Actos de la Sociedad Económica de Amigos del País

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s