Un coloquio sobre la primera Circunnavegación de la Tierra

Víctor Díaz-del-Río Español
Academia Malagueña de Ciencias

En la tarde de ayer, jueves 23 de Mayo de 2019, tuve la oportunidad de asistir, junto a otros compañeros de la Academia Malagueña de Ciencias, a una jornada de conferencias sobre la PRIMERA CIRCUNNAVEGACIÓN A LA TIERRA celebrada en el Salón de los Espejos del Ayuntamiento de Málaga y que había sido organizada por el Foro por la Paz en el Mediterráneo.
El acto central consistió en dos conferencias impartidas por dos ilustres eruditos en la materia. El primero de ellos, el eximio ferrolano José María Blanco Núñez, miembro de una conocida estirpe de marinos de guerra de acrisolado abolengo, demostró tener una capacidad narrativa fuera de lo común, además de un profundo conocimiento de este hito trascendente que solamente un profundo conocedor de la Historia puede alcanzar. El CN de la Armada Española, Blanco Núñez, es un experimentado marino de guerra y un historiador consagrado. Esta convergencia de vocación marinera y aptitud científica en la que se ve atrapado, genera una suerte de actuación en el estrado, carente de interpretación, en la que resulta difícil saber cuando habla el navegante y cuando el historiador. Tal es la inmersión personal que por momentos hace en los personajes, que llega a meterse en su pellejo para vivir con ellos la aventura de la vida a bordo. Se trata, sin duda, de un comunicador probado a quién el estrado le invita a crecerse como narrador de historias que conoce muy bien por haberlas investigado minuciosamente y estudiado hasta el más mínimo detalle. 20190523_192000
No puedo por menos que estar orgulloso de haber contemplado esta manifestación de erudición de mi querido amigo José María, con quién me unen fuertes vínculos de sangre e intensas vivencias que nos empapan el alma con la sal marina respirada en los entornos departamentales de la Armada Española. Sin duda, hemos aprendido mucho en esta conferencia disfrutando de una clara exposición, trufada de comentarios simpáticos con los que supo romper la tensión que genera la atención a un asunto de tanta trascendencia histórica.
Ejerciendo de orgulloso ferrolano, aprovechó un momento de su discurso para ilustrar la importancia de la ubicación geográfica de los lugares por donde fue transcurriendo la derrota seguida por Magallanes, para señalar a renglón seguido que siendo Ferrol una ciudad muy importante se da la circunstancia de que nunca nieva, gracias al beneficio que le otorga la corriente del golfo, a diferencia de otras que estando en el mismo paralelo tienen una climatología mucho más adversa.
Apoyándose en cuidadas imágenes muy bien seleccionadas y de fácil asimilación por su claridad expositiva, fue desgranando los pormenores de un viaje que no perseguía dar la vuelta al mundo, si no que tenía otro cometido absolutamente diferente y fuertemente vinculado a la cristianización de las tierras que visitara y la apertura de rutas comerciales. Sin embargo, la sucesión de vicisitudes indeseadas, aunque no menos esperadas por el propio Magallanes, fueron complicando el viaje prácticamente desde sus inicios. La alerta de un posible levantamiento en su contra le llegó a través de una misiva en la que se le informaba de una fundada sospecha sobre alguno de sus capitanes, como así sucedió una vez avanzado el viaje. La osadía les costó cara a muchos de ellos. 20190523_192106
El recorrido histórico bien documentado que realizó José María Blanco Núñez fue sorprendente. Utilizó su tiempo con generosidad, pues era mucho lo que nos quería contar y mucho más lo que a buen seguro sabía. Pero nos dejó un encendido retrato del joven Rey Carlos I, que pocos historiadores nos señalan en sus relatos, apostando por una aventura que fue genuinamente española. No fue menor en intensidad el documentado retrato que hizo de Juan Sebastián de Elcano, cuya aventura en esta travesía no fue insignificante haciéndose cargo de la flota sucediendo al portugués Duarte Barbosa y a Lópes de Carballo tras la muerte violenta de su Capitán General Fernando de Magallanes. En una de sus últimas imágenes presentó, sobre una proyección polar, las derrotas seguidas por la nao Victoria, llamando la atención sobre las desigualdades notorias del recorrido en el Pacífico y en el Indico, sacando a relucir el fenómeno del “Niño” que parece haber favorecido a la navegación pacífica. La culminación del viaje dejó a la exigua tripulación de la nao Victoria en unas condiciones de salud lamentables de las que nos ilustró con algunos detalles de la tremenda penalidad sufrida. 20190523_201056
Intervino en segundo lugar el Profesor Francisco Cabrera Pablos, Dr. en Historia por la Universidad de Málaga, miembro destacado de la Academia Malagueña de Ciencias y de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo. No oculto mi admiración por el Prof. Cabrera a quién he escuchado en diversas ocasiones disertando sobre asuntos muy diversos, siempre con una autoridad científica indiscutible y con una pedagogía propia de un profesional de la docencia.
Al Dr. Cabrera Pablos el atril se le queda pequeño y su dominio de las tablas le permite moverse por el escenario como si estuviera impartiendo una lección en el aula. Tan es así que cuando le ofrecieron un micrófono de mano, a la vista de su alejamiento del atril para aproximarse a la pantalla y hacer puntualizaciones sobre ella, recordó al punto su condición de “viejo profesor”. El recorrido que hizo sobre el contenido de su conferencia “Magallanes y Elcano: una aventura con cinco siglos de historia” fue espectacular. Apoyado en numerosos documentos del Archivo de Indias y de otros archivos históricos, vino a demostrar la importancia del viaje de Magallanes y su transcendencia en términos comerciales y no solamente por la magnitud de este hito épico.
Hizo el Prof. Cabrera un despliegue de sus dotes magistrales en la comunicación cuando nos leyó, con la debida entonación y parsimonia, algunos párrafos de Cristóbal Colón o del mismo Magallanes. Su minuciosidad en el escrutinio de los legajos se evidenció cuando señalaba con su dedo algunas líneas de los textos que casi se sabía de memoria de tanto haberlas leído y meditar sobre ellas. Cuando la ocasión se prestaba, venía a traducirnos palabra por palabra cada reseña en alguno de los legajos que mostraba. Su interés por aclararnos muchos detalles de lo que nos mostraba en imágenes le llevó a explicar que aquella mancha que parecía de tinta en medio de un legajo, en realidad no era tal. Insospechadamente se trataba de un orificio practicado en medio de un conjunto de documentos que era utilizado como ojo de aguja para enhebrar a través de ellos una cuerda y dejarlos amarrados y catalogados por materias. Claramente la perforación se llevaba por delante mucha información importante sobre el documento. Afortunadamente esta práctica se suprimió en el mismo momento en el que algún responsable bien documentado pensó lo que estaban haciendo. 20190523_201216
Particular impacto me causó la referencia en uno de los legajos a la muerte de Magallanes, y la curiosidad de que en cuatro renglones se cita en tres ocasiones, de manera intencionadamente reiterada, el nombre completo del Capitán General de la flota. Mactan acabó con su vida de forma muy cruel y la aventura se trastoca a partir de ese punto.
Tras hacerse cargo Elcano de la reducida flota que restaba, y tras una serie de visitas a diferentes islas en las que se abastecen, empieza una de las fases más sacrificadas del viaje con solo dos naves, Trinidad y Victoria. Desde Tidore parte solamente la nao Victoria con 60 hombres a bordo. La travesía del Índico se ceba con enfermedades que se tornan en barreras insalvables. La escasez de agua y alimentos les obliga a ingerir las materias más extrañas jamás imaginadas. Tras doblar el Cabo de Buena Esperanza y de no ser menores los sacrificios de los tripulantes en su recorrido costeando África, la Victoria logra alcanzar el 6 de septiembre de 1522 la localidad de Sanlucar de Barrameda con solamente 18 hombres a bordo. 20190523_212201
Con un breve coloquio finalizó el acto que resultó brillante y muy participativo. Solamente me queda felicitar a José María Blanco Núñez, mi querido Pepe, y a mi admirado compañero académico Francisco Cabrera Pablos, Paco entre nosotros, por la categoría de sus exposiciones, extendiendo mis felicitaciones a los organizadores del evento por haber traído a escena a dos ponentes de gran talla cultural y científica, a la par que dos consagrados comunicadores.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s